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Balearon el frente de una empresa en Rosario: “100 mil pesos por mes o los matamos a todos”

La inseguridad volvió a golpear en pleno centro de Rosario y en esta oportunidad fue baleado el frente de las oficinas donde funciona la empresa agropecuaria Ganados Remates SRL, donde además los agresores dejaron un mensaje escrito en el que reclamaron una importante suma de dinero para no continuar con los ataques.

“100 mil pesos por mes o los matamos a todos. Los vamos a llamar”, se podía leer en el cartel que dejaron en el local ubicado sobre la calle San Juan al 957, el cual estaba firmado por la banda narco “Los Monos”, una de las más conocidas y temidas de esta ciudad.

De acuerdo con el diario local La Capital, fue un empleado del establecimiento el que este sábado por la tarde se dio cuenta de que habían tiroteado la entrada del edificio e inmediatamente dio aviso a los dueños de la firma, que a los pocos minutos llegaron al lugar y llamaron al 911 para denunciar el hecho.

Efectivos policiales de la comisaría segunda de esta ciudad se acercaron hasta el inmueble afectado y encontraron algunos de los vidrios perforados por los balazos, además de varias vainas servidas que correspondían a un arma de fugo de calibre 9 milímetros.

La empresa amenazada se dedica a la consignación de hacienda y su actividad comenzó el 6 de noviembre de 1959 con un remate inauguración en la localidad de Cañada Rosquín, en el centro oeste de Santa Fe.

El portal El Ciudadano precisó que personal de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) constató que fueron un total de ocho disparos los que impactaron contra el local y, tras entrevistar a varios vecinos de la zona, estimaron que el atentado se habría producido durante la madrugada del mismo sábado.

El mes pasado se registraron varios ataques en Rosario: en menos de dos semanas fueron baleados seis estaciones de servicio, dos escuelas, un sindicato y dos locales gastronómicos llenos de comensales.

Curiosamente, en ninguno de los atentados hubo persecuciones policiales posteriores, pese a los refuerzos de agentes federales que envío el Ministerio de Seguridad de la Nación a través de policías federales y gendarmes. Más allá del hermetismo de la investigación, no hay una motivación clara que pueda explicar esta violenta saga.

La seguridad pública en la ciudad atraviesa un momento crítico. En lo que va del año, según cifras oficiales, se superaron los 200 crímenes y la Justicia en promedio llegó a acumular hasta 20 consultas de ataques a tiros por semana, según informó la fiscal Valeria Haurigot, parte de la Unidad de Investigación y Juicio especializada en balaceras, creada por la cantidad de hechos de estas características.

Los principales líderes de bandas narco como el ocho veces condenado “Guille” Cantero o Esteban Lindor Alvarado están presos, pero siguen activos a través de sus teléfonos o de sus visitas.

De la serie de intimidaciones públicas se desprenden varias líneas investigativas. El eje principal es que todas las víctimas refieren no haber recibido amenazas previas ni mensajes extorsivos, donde se le ofrece “protección” a cambio de dinero como la antigua mafia.

Una de las hipótesis, sugeridas por fuentes gubernamentales, indica que los nuevos ataques estarían vinculados a presos de alto perfil que piden mejores condiciones de detención. Concretamente, entre finales de junio y noviembre fueron retirados de cárceles provinciales varios cabecillas narco y fueron llevados a penales federales en territorio bonaerense, un proceso acelerado por la brutal fuga del penal de Piñero a fines de junio.

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