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Política y Economía

Devaluación a cuentagotas y precios descontrolados: la estrategia del Gobierno genera dudas entre los economistas

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Con una inflación que avanza por encima de los dos dígitos y una tasa de interés real muy negativa, la meta del Gobierno de devaluar 2% mensual comienza resquebrajarse, la propia dinámica inflacionaria horada la competitividad conseguida en base a la devaluación del 54% y proliferan las dudas en relación con la viabilidad del plan del ministro de Economía Luis Caputo.

El Banco Central de la República Argentina (BCRA) definió un crawling peg -deslizamiento del tipo de cambio- de 2% al mes como ancla nominal para fijar las expectativas del mercado. En simultáneo, redujo la tasa de interés de los pasivos remunerados a 100% y de los plazos fijos a 110% anual para fomentar el carry trade y, de paso, licuar la masa de pesos atrapados en el cepo cambiario.

Los primeros 14 días del año, el Banco Central sumó 2236 millones de dólares

Sin embargo, las tensiones en los dólares financieros y el posterior despertar de la brecha cambiaria dinamitaron la posibilidad de hacer la bicicleta financiera: vender moneda dura, invertir en pesos al 9% mensual frente a una devaluación administrada de 2% y sacar un jugoso rendimiento. Ante el incremento de más de 25% de las cotizaciones alternativas durante el transcurso de enero, se clausuró ese rulo financiero.

Al mismo tiempo, la ampliación del spread entre el dólar mayorista y el resto de los segmentos y el atraso del tipo de cambio reducen los incentivos de los exportadores a liquidar al generar expectativas de una nueva devaluación. Frente a ese eventual escenario, que todavía no está ocurriendo, quienes exportan optan por retener la mercadería a la espera de una mayor competitividad. En consecuencia, este fenómeno conspira contra la acumulación de reservas del BCRA, qué ya sumó más de USD 2.200 millones en enero.

Dudas entre economistas por las metas de devaluación

En diálogo con PERFIL, el director de Analytics de Ecolatina, Federico Moll, consignó que “si la inflación no se reduce en las próximas semanas, la expectativa de devaluación se empieza a activar porque la velocidad del atraso cambiario se vuelve insostenible”.

A propósito de la dinámica que se vio en los últimos días, Moll señaló que “todos los agentes comienzan a entender que el crawling peg del 2% con una inflación de 15%-20% es completamente insostenible y se mueve la brecha y la oferta de dólares en el mercado formal”.

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En tal sentido, remarcó que la estrategia macroeconómica del oficialismo carece de instrumentos que permitan coordinar a los actores de la economía para reducir los niveles de inflación: “Es una práctica que se ha utilizado en un montón de procesos de estabilización exitosos. El Gobierno no tiene esa herramienta o no le interesa usarla. Sin esa pata, la inercia termina siendo lo suficientemente grande como para complejizar el plan económico”.

Coincidió el director de Economía de la fundación Fundar, Guido Zack, al remarcar que si los precios “no moderan en febrero o a más tardar en marzo, el crawling peg al 2% va a ser cada vez más difícil mantener”, y “con esos niveles inflacionarios, es muy probable que la brecha se siga ensanchando y cuando más amplia sea, más dificultades tendrá el Banco Central para transformar el superávit comercial en reservas internacionales”.

Llega “Cuota Simple”, el nuevo programa que desde febrero reemplazará a “Ahora 12”

Por otra parte, el economista argumentó que el esquema de liquidación 80/20 que permite a los exportadores liquidar el 20% en el contado con liquidación “ayuda a mantener acotada la brecha justamente porque provee oferta al CCL y eso influye sobre las otras cotizaciones paralelas”.

“Pero, por otro lado, le quita capacidad de acumulación de reservas al BCRA. Todo dólar que pasa por el CCL es un dólar que no pasa por el Central. Mientras mantengan el blend, proveen de oferta a los paralelos y los mantienen relativamente acotados pero el costo es una menor acumulación de reservas”, alertó.

Respecto a la falta de intervención del Ministerio de Economía ante la escalada de precios, Zack opinó que “la manera de que la modificación de los precios relativos no sea tan inflacionaria es intentando una coordinación desde el sector público y como no se está haciendo, no se ve que la inflación vaya a bajar rápido“.

Devaluación erosionada: la alta inflación licua la competitividad

A su turno, el jefe de Research de Romano Group, Salvador Vitelli, consideró que “el mercado está entendiendo que a partir de marzo comenzaría un ritmo bastante más elevado, cercano al 10%, coincidente con la tasa de interés”. Esta mecánica enlentecería del ritmo de apreciación que se está observando.

Si la inflación de enero se ubica en torno a 18%, el tipo de cambio pierde $3,5 por día en términos de competitividad. En la medida de que esto continúe, habrá una ralentización de la liquidación de las exportaciones como también vendrá con efervescencia la demanda de divisas por parte de importadores. A los importadores les convenía hacer carry trade esperando un tipo de cambio más atrasado mientras que a los exportadores les convenía liquidar cuanto antes para evitar la apreciación cambiaria”, analizó Vitelli.

La diferencia entre el mayorista y el CCL había tocado un mínimo de 10% luego del salto cambiario de 118% aplicado por Caputo el 12 de diciembre de 2023. Con el correr de las semanas, el bache volvió a ubicarse en torno al 60%, aunque todavía alejado de los picos de 140% que alcanzó durante el gobierno de Alberto Fernández.

Banco Central

 

Los riesgos del plan oficial de cara a la cosecha gruesa

Si el Palacio de Hacienda pretende llegar a la cosecha gruesa en abril con un tipo de cambio competitivo, no puede descartarse que deba implementar una nueva corrección en el dólar oficial, aunque no sería de la magnitud del ajuste ejecutado en diciembre. En caso de que los agroexportadores perciban un atraso importante, podrían replegar las liquidaciones y limitar el flujo de divisas en el MULC.

El renovado y gradual atraso cambiario deberá corregirse en marzo/abril, lo que causará nuevos aumentos
(aunque de menor magnitud que los de diciembre). Esa dinámica de ‘serrucho’ (con dos devaluaciones o deslizamientos más agresivos y su impacto en precios), aunque convergente hacia niveles más bajos de inflación hacia fin de año, sigue siendo nuestro escenario base”, reza un informe de la consultora LCG.

Siguiendo esa línea argumental, el análisis remarca que el tipo de cambio real multilateral (TCRM) acumula una caída del 16,3% contra el 12 de diciembre mientras que los futuros de Rofex cotizan a $ 829,7 a fin de enero, en línea con un crawling del 2% mensual, pero la cobertura para fines de febrero y marzo “tienen implícito mayores ajustes: 6% y 18% contra hoy en cada caso”.

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Precios vs. salarios: la carrera inflacionaria

Por su parte, un escrito de Fundación Capital, la consultora del ex presidente del Banco Central Martín Redrado, advirtió que “ante un próximo trimestre de alta inflación que erosiona rápidamente las ganancias de competitividad tras la devaluación de diciembre, la posibilidad de sostener el crawling peg del tipo de cambio del 2% mensual se ve limitada”.

“En efecto, con una política de liberalización de precios, con tasas de interés reales muy negativas y una inercia elevada, alcanzar una reducción importante en el ritmo de aumento de los precios no será tarea sencilla“, evaluaron desde la firma de Redrado.

Bajo la perspectiva de los analistas económicos, el ancla cambiaria “no genera la suficiente confianza hacia delante y plantea la duda sobre cuándo saldrán de este esquema y cómo lo harán“. A la vez, anticipa una bifurcación de la política económica actual: “Se bifurcan los posibles caminos en base a si esta salida es exitosa o desencadena una carrera nominal”.

MFN / ds

Política y Economía

Cómo funcionarán las LEFI, el nuevo instrumento con el que el Gobierno busca cerrar la emisión monetaria

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18 julio de 2024

En medio de una operación de gran calibre destinada a cerrar el grifo de la emisión monetaria, el Tesoro emitió Letras Fiscales de Liquidez (LeFi) por unos $20 billones.

  • Serán canjeadas por los pases y el Gobierno espera que los bancos acepten canjear para limpiar el balance del Banco Central, terminando con los seguros denominados puts.

El objetivo es limitar al máximo la emisión monetaria, mientras que el pasaje de la deuda del BCRA al Tesoro se completará a partir del próximo lunes 22. 

Ese día se cerrará totalmente la emisión de pesos destinada a pagar intereses que todos los días generan los pases pasivos, pesos que los bancos tienen depositados en el Banco Central.

  • A partir del lunes 22, los bancos podrán seguir colocando su exceso de pesos en el Banco Central, que les entregará las Letras Fiscales de Liquidez (LEFI), emitido por la Resolución Conjunta 40/2024.

De esta forma,el Gobierno inicia un nuevo régimen monetario que tiene por objetivo abordar uno de los factores cruciales para levantar el cepo cambiario.

La emisión, que lleva fecha del 17 de julio, es por $ 20 billones, y vence dentro de un año. 

Devengará intereses diarios que se capitalizarán en cada cambio de la tasa nominal de política monetaria y que serán pagaderos al vencimiento.

La Letra “gozará de todas las exenciones impositivas dispuestas en las leyes y reglamentaciones vigentes en la materia”.

Esto significa que con el pasaje de los pases a las LEFI se corta una fuente de financiamiento de las provincias. 

El superávit comercial de junio fue de US$ 1.911 millones

Los pases remunerados del Banco Central habían sido alcanzados por el impuesto a los ingresos brutos en Ciudad de Buenos Aires, Catamarca, Mendoza, Misiones, San Luis y Tucumán, que ahora perderán ese ingreso.

Habló Fausto Spotorno tras su salida del equipo de asesores: la reacción de Milei en redes

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Política y Economía

Siguen las bajas en el Gobierno de Javier Milei

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18 julio de 2024

La Libertad Avanza asumió el poder en diciembre del año pasado sin una estructura partidaria sólida. Ese fue uno de sus atractivos durante la campaña, es decir, la oferta de un espacio “nuevo” y “distinto” a todo lo anterior, sin viejas lealtades políticas ni participación en el ámbito público. Pero hoy ese atractivo electoral se manifiesta en dificultades para la gestión. 

Desde su asunción hasta la fecha, el presidente Javier Milei cuenta con múltiples bajas en su Gabinete. El listado incluye desde ministros y secretarios hasta subsecretarios y asesores. Las renuncias o desplazamientos se dieron luego de que el Gobierno quedara envuelto en alguna polémica. 

Las más recientes se dieron este miércoles 17, ambas por decisión del propio mandatario: Julio Garro dejó de ser el subsecretario de Deportes, que depende del secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli, mientras que Teddy Karagozian dejó el Consejo de Asesores liderado por Damián Reidel.

La previsible salida del empresario textil Karagozian se dio tras haber criticado el plan económico y las recientes medidas del ministro de Economía Luis Caputo. A su vez,  el desplazamiento de Garro tuvo lugar luego de que el dirigente platense opinara que Milei y Scaloni deberían pedir disculpas por los cánticos de la Selección Argentina de fútbol contra Francia, lo cual generó malestar entre Milei y su entorno. Y hasta hubo un tuit de la vicepresidenta, cuestionado implícitamente  al colonialismo francés. Se generó una polémica en tono a todo al episodio, pero en ningún caso parece tener la entidad suficiente como para desplazar a un funcionario.

Otras salidas

Días atrás, el Gobierno había echado al secretario de Bioeconomía, Fernando Villela. Dicha área volverá a denominarse de Agricultura, Ganadería y Pesca, y en su lugar designó a Sergio Iraeta. Hasta el momento se desconocen los motivos del pedido de renuncia.

A fines de mayo, Milei decidió la baja de Nicolás Posse como jefe de Gabinete de Ministros y la del titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Junto a Posse, reemplazado por Guillermo Francos, echó a Silvestre Sívori de la AFI, un hombre cercano al funcionario saliente.

Otro que debió salir del Poder Ejecutivo es el secretario de Legal y Técnica del Ministerio de Capital Humano, Maximiliano Keczeli, quien duró apenas cinco meses en el cargo.

Una de las primeras víctimas fue Guillermo Ferraro, entonces ministro de Infraestructura. A menos de 50 días de Gobierno, Milei definió su salida. Eduardo Roust, Juan Caruso, Belen Stettler son otros de los nombres que dejaron sus cargos en el Gobierno luego de haberlos ejercido durante muy poco tiempo. 

“Amateurismo” y “carencia de cuadros”

El analista Juan Negri, director de la carrera de Ciencia Política en la Universidad Di Tella, planteó que esta situación responde a una situación de “amateurismo”, así como también a una “carencia de cuadros”. 

“LLA es un partido nuevo, entonces carece de toda esa estructura que tienen los partidos tradicionales”, definió Negri. Y agregó que la novedad del espacio invitó a una gran cantidad de personas a “subirse a ese barco”: “Tiene perfiles muy distintos, y al Gobierno le cuesta encontrar una orientación más general”. 

Si bien aclaró que todos los partidos muestran matices en su integración, también señaló que pareciera que el Presidente “va descubriendo que la gente que él mismo puso, no es la que él quería o la que le gustaría que se comportara de alguna manera”. 

Por su parte, el analista Ignacio Labaqui planteó que “las remociones algo intempestivas de algunos funcionarios en parte parecieran estar explicadas por internas en el Gobierno y por el estilo presidencial”

En esa línea, Negri agregó que hay una actitud “hasta infantil” en el Presidente, cuando “ve que hay cosas que no le gustan e inmediatamente remueve a la persona a cargo”.

La personalidad del Presidente despierta algunas dudas respecto a la integración al equipo de La Libertad Avanza. En esa línea, en diálogo exclusivo con El Economista, el diputado Juan Manuel López (CC), expresó que “Milei es poco generoso; entrega bastante fácil a su gente y hay mucha incertidumbre tanto en los funcionarios como en la gente a la que le ofrecen ser funcionarios”.

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Política y Economía

La CGT es un atavismo corporativista que choca contra una sociedad democrática y liberal

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En el año 1930 se crea la Confederación General del Trabajo (CGT) como una central obrera fusionadora de varios sindicatos. 

La década de 1930 es frecuentemente recordada por la vuelta al autoritarismo militar y las votaciones fraudulentas. Pero se deja de lado (o se ignora) que también fue una década en que la intensa agitación social generada por sindicatos anarquistas, comunistas y socialistas, desde la década de 1910, se mantuvo con toda su intensidad. 

Era una agitación social con mucha raigambre de trabajadores inmigrantes que traían ideas revolucionarias de la agitación que ocurría en Europa a raíz de la revolución bolchevique y en la Alemania liberal de Weimar durante la década de 1920.

Perón

En las décadas de 1910 y 1920, el Coronel Perón observaba esta agitación con consternación y hasta temor. Según varios autores de la historiografía de la época (Potash, Page, Halperín Donghi y otros), Perón era un admirador de la sociedad germánica. Al hombre le preocupaba sobremanera el avance del bolchevismo y la flacidez del liberalismo de la Alemania de Weimar para contener el avance del comunismo. 

En la década del 1920, el Coronel estuvo en la Italia de Mussolini y allí aprendió las artes del fascismo corporativista. Básicamente, El Duche enseñaba que la democracia liberal sólo conducía a la exacerbación de la agitación social de izquierda. Por lo tanto, lo que había que hacer es organizar la sociedad en corporaciones. La Sociedad Organizada.

Juan Domingo Perón

Una corporación debían ser los sindicatos unidos; otra los empresarios unidos; otra las fuerzas armadas (obvio); otra la iglesia; los artesanos; los profesionales y también podían sumarse las ligas de amas de casa. Lo importante no era el número de corporaciones sino que todas las corporaciones debían responder a un poder central: el Estado. 

Con esta agitación social comunista, anarquista, socialista perseverante en las décadas de 1930 y principios de 1940, Perón asume el Departamento Nacional de Trabajo.

En octubre de 1945 institucionaliza -aunque la venía practicando desde 1943- la personería gremial con el Decreto 23.852/45 de “Asociación Profesionales”. Se reconoce la libertad de constituir sindicatos. 

Pero sujeta a dos tipos de asociaciones: las simplemente inscriptas y las con personería gremial. Estas últimas eran las únicas con derecho a firmar convenios colectivos. De esta forma, se institucionaliza el monopolio de la negociación en la parte sindical tal como lo establecía la Carta del Lavoro de Mussolini (1927).

Esto es, Perón institucionaliza la personería gremial o el poder de la corporación CGT. Figura jurídica que es reafirmada en 1953 con la Ley 14.250 de Negociación Colectiva, hoy vigente. 

La personería gremial le otorga el monopolio de la negociación colectiva a los sindicatos de la CGT. De esta forma, la corporación sindical (la CGT) se erige en el pilar del modelo corporativista de Perón el cual sostiene que hay que organizar la sociedad en corporaciones para canalizar la agitación revolucionaria de izquierda hacia la construcción de una potencia industrial y militar que lleva a una Nación socialmente justa, económicamente libre y políticamente soberana. Y olvidarse del libertinaje que provocaba la democracia libre.

Los gobiernos militares

Cuestión es que, a partir de la década de 1950, el mundo en reconstrucción de posguerra va hacia una integración del comercio internacional. 

Argentina, con gobierno militares que declamaban la “desperonización”, mantuvieron la personería gremial de los sindicatos. O sea, la organización corporativa de los trabajadores o el poder de la CGT.

Aramburu, Onganía y la dictadura militar de 1976, confesos antiperonistas, hacían gala de intervenir la CGT. Pero dejaban impoluta la personería gremial para no sacarle el poder (que querían usar). Preservaron el resabio corporativista que legó Perón para mantener el poder sobre los trabajadores.

Alfonsín

Llegó finalmente la democracia de verdad. Las elecciones son libres, transparentes y -más allá de que alguno que se queda “calentito” con el resultado de alguna elección por el cual pasa a denunciar fraude- es innegable que las elecciones democráticas en Argentina son implacables. El país de los fracasos tiene para mostrar un solo logro: su democracia.

La Argentina empieza a transitar 40 años de hermosa democracia, que no estuvo exenta de intentos de golpes de Estado, crisis económicas y políticas, pero no nunca cayó; ni siquiera trastabilló. 

El punto es que tampoco nunca desarmó la herencia corporativista de Perón que es la personería gremial. El dispositivo legal-administrativo que le da el poder a la “temible” CGT. Si habrán sufrido Alfonsín, Menem, Duhalde, Néstor, Cristina, Mauricio y Alberto las presiones y amenazas de la “temible” CGT.

Milei

Esta hermosa democracia permitió que el pueblo libremente se expida para llevar al poder al Rey de la Libertad: Javier Milei.

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El Presidente quiere construir una sociedad totalmente basada en la libertad. 

Pero llama a negociar la libertad a la CGT.  

La CGT le responde algo así como (según los medios): “Para empezar a negociar, tenés que revisar el Impuesto a las Ganancias de la ley tributaria y la reforma laboral de la Ley de Bases“. 

El presidente Javier Milei
El presidente Javier Milei

Leyes ambas propuestas por el Presidente elegido por el pueblo y aprobadas por mayoría de la Cámara de Diputado y de Senadores elegidas por el pueblo.

¿Qué vale más? 

El poder legal-administrativo otorgado por una atávica regulación corporativista, como es la personería gremial, que le da un enorme poder a la CGT (que de otra forma no lo tendría). 

O la voluntad del soberano (el Pueblo) que se expidió en la urnas en una sana democracia para votar al Presidente, a los diputados y a los senadores que aprobaron las leyes que no le gustan a la “temible” CGT.

Sería muy sano para la Argentina tener una central obrera como la CGT transparente y democrática. No una CGT que es un atavismo corporativista que choca contra la nueva sociedad de sana democracia y valores liberales. 

Si le preguntan al General, seguro que optaría por lo segundo. Porque el tipo era pragmático y se adaptaba a los tiempos. Los argentinos parece que todavía no. 

En lugar de invitar a la CGT a negociar, hay que modernizarles la personería gremial.

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