Conéctate con nosotros

Sin categoría

El nuevo ajuste por movilidad de las jubilaciones y pensiones

Publicada

el

El sector pasivo, sin detentar herramientas de “fuerza de choque” de parte de los asalariados y sin contar en los componentes de actualización legal referencia directa al índice de evolución de precios su posición denota mayor desprotección frente a la inflación

Indudablemente el “refuerzo” o bono, para los beneficiarios de menores ingresos que acompaña desde el mensual septiembre 2022 cada anuncio del porcentaje de ajuste trimestral por Ley de Movilidad, es la manifiesta evidencia de dos circunstancias que se han agravado durante la presente gestión de gobierno.

La primera de ellas es la aceleración de precios, que devalúa el ingreso regular de cualquier sector; principalmente de aquellos, como es la tercera edad, que orientan la casi totalidad al consumo.

Respecto del fenómeno inflacionario, en mayor o menor medida es un flagelo que afecta a la totalidad de los habitantes, independientemente del rango etario en el que se hallen, no importando si son sujetos activos o pasivos. Medianamente, el asalariado formal va logrando con el incremento de sueldo una amortiguación del flagelo, y puede con las paritarias constantes o medidas de fuerza pretender mantener la equidistancia entre su ingreso y los precios.

Pero, en lo que hace al sector pasivo, sin detentar herramientas de “fuerza de choque” y sin contar en los componentes de actualización legal referencia directa al índice de evolución de precios su posición denota mayor desprotección.

La Ley 27.609 de Movilidad Previsional, que viene aplicándose desde marzo 2021, utiliza a efectos de lograr la determinación del porcentual de incremento el Ripte y los ingresos de la Anses

La Ley 27.609 de Movilidad Previsional, que viene aplicándose desde marzo 2021, utiliza a efectos de lograr la determinación del porcentual de incremento de los beneficios previsionales la conjunción de dos índices por partes iguales (salarios y recaudación) con un desfase de tres meses; a su vez la normativa no considera la variación de precios, ni su aceleración para especificar el ajuste trimestral.

En referencia a la segunda circunstancia, ya habiendo descartado el dato inflacionario de la fórmula legal; la política de refuerzo/bono ha trastocado la ecuación de igualdad existente en el universo de beneficiarios; y ello fundamentado en que desde el mensual septiembre 2022 a agosto del corriente año cada vez que se anunció porcentual de ajuste trimestral, se acompañó (tanto en anuncio como en período de efectivización) la permanencia de un concepto dinerario – al menos en una parte del sector- que si bien el discurso sostiene su carácter excepcional, se ha transformado en permanente y fundamentalmente necesario.

BERNABEI FINDE

En cuanto a su necesidad, quedó evidenciado en este último anuncio del 20,92% para el ajuste del mensual junio 2023; ya que, si se aplicaba formalmente sobre el mínimo legal vigente desde el mensual marzo 2023, el resultado era un importe menor al que venían percibiendo realmente aquellos jubilados de la mínima con la adición del último refuerzo ($73.665), lo cual iba a evidenciar una regresividad en el haber mensual.

Ahora bien, resulta que, si el bono no puede quitarse del ingreso mensual, por la consecuencia anterior también se obligaría a computar junto al incremento legal el porcentaje resultante del pago dinerario sobre el beneficio previsional.

Anuncio

En los últimos ajustes puede discriminarse haberes mínimos “legales” de haberes mínimos “reales”

Con lo anterior nuevamente puede discriminarse haberes mínimos “legales” de haberes mínimos “reales”; y con ello definirse que el refuerzo de $15.000, al quedar igual para junio el aumento efectivo de 20,92% anunciado se limita a 16,66% de bolsillo.

Como el trimestre venidero, mantiene el pago adicional con la particularidad de que se eleva en $2.000 para el mensual julio y $3.000 para agosto, previo al próximo aumento de ley, el anterior porcentaje real también se elevará, esa brecha efectiva se va recortando en 2,81 puntos porcentuales en julio y en otro 4,22 pp en agosto.

BERNABEI FINDE

De septiembre 2022 a agosto 2023 se puede determinar un ciclo anual de incremento sobre el haber previsional, con la particularidad sostenida en ellos del pago de refuerzo, con lo que, haciendo el ejercicio de determinación de impacto porcentual del bono es sencillo concluir que quien no percibió bono alguno, por percibir haberes superiores al equivalente a dos mínimas jubilatorias, sufrió una confiscatoriedad sobre su haber con cada aumento anunciado, lo que en la realidad ha evidenciado una ampliación de la base de la pirámide de beneficiarios previsionales, y achatamiento de la misma.

Quien no percibió bono alguno, por percibir haberes superiores al equivalente a dos mínimas jubilatorias, sufrió una confiscatoriedad

Quien estuvo alcanzado por el máximo importe de refuerzo respecto de quien fue excluido de pago adicional y sólo percibió el aumento legal culminará el ciclo anual definido previamente con una extensa diferencia porcentual de ingreso superior al 66 por ciento.

Advertida la necesidad de la existencia y permanencia del pago adicional y en respeto al principio de igualdad ante la ley, dejando de lado excusas de política social o principios de solidaridad entre iguales -todos jubilados- si se incorporara el bono al haber previsional, deberá serlo en toda la escala de ingresos.

Seguir leyendo:

Por el impacto de la inflación, el valor real de las jubilaciones es un 18% más bajo que en 2019

La inflación se acelera en mayo y vuelve a ganarle a la suba del dólar libre

Anuncio

La otra cara de la pobreza: millones de personas no tienen acceso a la red de gas, cloacas y vivienda completa

Sin categoría

Estados Unidos aprobó un desarrollo argentino que logra que la semilla de soja produzca proteína de carne de cerdo

Publicada

el

Gastón Paladini, CEO y cofundador de Moolec Science

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) aprobó un desarrollo argentino que permite que una semilla de soja produzca proteína de carne de cerdo. El proyecto biotecnológico lleva la marca Piggy Sooy y la aprobación, según fuentes del mercado, podría disparar su proceso de producción para 2025, primero en la Argentina y luego en Estados Unidos.

El proyecto Piggy Sooy fue impulsado por Moolec Science, una empresa de agricultura molecular que forma parte del ecosistema Bioceres y que desde 2023 cotiza en Nasdaq, el mercado bursátil de las compañías tecnológicas más importantes del mundo. Moolec produjo cantidades significativamente altas de proteínas de cerdo en el cultivo de la soja y la decisión del gobierno de Estados Unidos “marca un hito sin precedentes en biotecnología con la primera aprobación de este tipo”, explicaron en la compañía.

El proyecto que logró producir hasta un 26,6% de proteína de cerdo soluble total en las semillas, 4 veces más a lo inicialmente proyectado, lo que le permitió recibir la luz verde por parte del Servicio de Inspección de Salud Animal y Vegetal (APHIS) del USDA.

La empresa ha estado trabajando para insertar genes de cerdo en soja y genes de carne vacuna en semillas para crear proteínas híbridas de plantas y animales que puedan reemplazar la carne real en salchichas y hamburguesas, al mismo tiempo que consigue satisfacer el paladar de los consumidores de carne. Si bien el Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal del USDA dijo que la soja con infusión de carne de cerdo no representa un mayor riesgo de plagas y, por lo tanto, no necesita otra regulación, también añadió que otras agencias, incluida la Food and Drug Administration (FDA) pueden someter a esas semillas a requisitos antes de darle plena autorización, según informó Bloomberg.

Tras conocerse el anuncio, la acción de Moolec se disparó. Antes de la apertura de los mercados de hoy, creció un 127 por ciento. Luego del cierre de operaciones en el Nasdaq, la acción registró una meteórica suba del 78%, logrando un valor de USD 2,47 frente a USD 1,40 de su cierre del viernes.

Moolec

La particular historia de Moolec comienza como un desprendimiento de Bioceres, la empresa de biotecnología con sede en Rosario que cotiza en el Nasdaq, con un foco de negocios tan disruptivo como innovador: utilizar plantas genéticamente modificadas para transformarlas en proteína animal.

El CEO y cofundador de Moolec es Gastón Paladini, cuyo apellido está más que ligado al mundo de los negocios. El emprendedor integra la cuarta generación de la familia dedicada a la producción de chacinados desde hace casi un siglo. Con su conocimiento de la industria de la carne tradicional, por haber sido director del Grupo Paladini, comenzó a explorar el ecosistema de las proteínas alternativas. Y así fundo Moolec, dedicada a la agricultura molecular. Paladini cuenta con un MBA del IAE de la Universidad Austral y es Licenciado en Publicidad por la Universidad de Palermo. Antes de trabajar en la empresa familiar se desempeñó como publicista en agencias de renombre, como Craverolanis o Agulla & Baccetti.

“Nuestro equipo de biología vegetal está escribiendo la historia de la ciencia de los alimentos y no podría estar más orgulloso de ellos” (Gastón Paladini)

En la presentación oficial de Piggy Sooy, llevada a cabo en junio del año pasado, Paladini señaló: “Piggy Sooy representa una prueba tangible y visual de que la tecnología de Moolec tiene la capacidad de lograr rendimientos significativos en plantas para producir proteínas cárnicas. Con este logro innovador, Moolec se consolida como creador de categorías y pionero en agricultura molecular para la industria alimentaria. Nuestro equipo de biología vegetal está escribiendo la historia de la ciencia de los alimentos y no podría estar más orgulloso de ellos”.

Anuncio

Además del proyecto Piggy Sooy, hasta ahora Moolec había creado dos productos: la quimosina, que es una proteína utilizada en la elaboración de queso, y el aceite nutricional ácido gamma-linoleico. Tiene en marcha la creación de una cartera de productos más amplia destinada a cumplir con lo que la compañía considera su misión: “Mejorar el sabor, la nutrición y el acceso a las proteínas alternativas mientras se construye un sistema alimentario mundial más sostenible y equitativo”.

Seguí leyendo...

Sin categoría

El Gobierno revocó el Fideicomiso del Trigo que regulaba el precio de la harina

Publicada

el

(Imagen ilustrativa Infobae)

Por medio de la Resolución 142/2024 emitida por el Ministerio de Economía y publicada este miércoles en el Boletín Oficial, el Gobierno eliminó el Decreto 132 con fecha 19 de marzo de 2022, el cual creó el Fondo Fiduciario Público denominado “Fondo Estabilizador del Trigo Argentino“. Dicha entidad había sido creada con el objetivo de estabilizar el costo de la tonelada de trigo comprada por los molinos argentinos.

La nueva normativa, que lleva la firma del ministro de Economía Luis Caputo, revocó un contrato de fideicomiso suscrito el 7 de abril de 2022 entre la ex Secretaría de Comercio Interior y BICE Fideicomisos SA. De esta forma, se avanzó con uno de los principales objetivos del Gobierno que es el de recortar el gasto público para equilibrar las cuentas fiscales.

Según cálculos oficiales el fideicomiso del trigo para regular el precio interno de la harina demandó una erogación de $69.000 millones desde su creación hace dos años

El texto oficial señaló que “las condiciones que motivaron la creación del Fondo Estabilizador del Trigo Argentino no se encuentran presentes en el momento actual”. Por lo tanto, se consideró necesario revocar el contrato de fideicomiso.

Según estimaciones del Gobierno, este fideicomiso del trigo, que tenía como fin regular el precio de la harina en el mercado interno, demando desde el momento de su creación una erogación de 69.000 millones de pesos. Este fondo forma parte de un listado inicial de nueve fondos fiduciarios que tienen prioridad para ser eliminados, sobre un total de 29 incluidos en el proyecto de Ley Ómnibus por decreto. En el supuesto oficial, la eliminación inmediata de estos nueve fideicomisos implicaría un ahorro fiscal del orden de los 2.000 millones de dólares.

El Gobierno tiene en la mira la eliminación de inicial de nueve fondos fiduciarios, con el objetivo de ahorrar unos USD 2.000 millones

“Si los tengo a tiro de decreto, anotalo, porque son boleta”, había afirmado el presidente Javier Milei a mediados de febrero en una entrevista en la que abordó el peso en el gasto público de estos fondos fiduciarios cuya posible eliminación había sido incluida en la fallida Ley Bases. “Son todas cajas negras de la política. Eso hay que terminarlo. Eso pone muy nervioso a muchos. Hay muchos agentes de la política que viven de eso”, agregó el mandatario.

Según el sitio oficial Argetina.gob.ar, el Fondo Estabilizador del Trigo Argentino fue creado en marzo de 2022 para “garantizar un valor de referencia en el mercado interno que permita conservar una estabilidad en la participación de la bolsa de harina como componente del costo de los productos que de esta se derivan”.

El texto oficial señaló que “las condiciones que motivaron la creación del Fondo Estabilizador del Trigo Argentino no se encuentran presentes en el momento actual”

Anuncio

“Todos los fondos del fideicomiso están dirigidos a subsidiar la bolsa de harina 000 común de 25 kilos, que es la que compran las panaderías para hacer pan y para la segunda industrialización. Es utilizada por las empresas de consumo masivo para producir galletitas, pan de molde, tapas de empanadas, entre otros productos. Dichas empresas, en su mayoría, forman parte del programa Precios Justos”, puntualizó el sitio oficial.

La resolución para el proceso de liquidación de liquidación del Fondo Estabilizador del Trigo Argentino dispuso que a partir de la fecha se notificará al fiduciario (BICE Fideicomisos SA) de la revocación del contrato. Asimismo, la Secretaría de Comercio Interior del Ministerio de Economía se encargará de la liquidación del fondo. Por una parte, el Fondo de Reserva de Liquidación será utilizado para cubrir los gastos remanentes, mientras que el patrimonio fideicomitido remanente será transferido al Ministerio de Economía.

Seguí leyendo...

Sin categoría

Dudas sobre la cosecha de trigo: las estimaciones oscilan entre 14 y 20 millones de toneladas

Publicada

el

Una cosechadora recolecta trigo en un campo en General Belgrano, 160 km al oeste de Buenos Aires (REUTERS/Enrique Marcarian) (Enrique Marcarian/)

Más allá de que en el campo todavía tienen el foco puesto en los resultados de la campaña gruesa, ahora en plena etapa de cosecha, con el arranque del otoño se empezó a proyectar qué puede pasar con los granos finos y qué números enfrenta el productor, particularmente en el trigo, cultivo que debería empezarse a implantar entre mayo y junio, según las zonas.

En un mercado mundial de precios granarios bajos, el trigo no es la excepción. Si bien a nivel local aún no hay proyecciones y las del Departamento de Agricultura de EEUU (USDA) se publicarán en mayo, otras como las del International Grain Council (ICG), con sede en Londres, estiman un aumento del área a nivel mundial, lo que probablemente influya en los stocks y limite los precios.

Infobae consultó a analistas del mercado y referentes de la actividad triguera, quienes coincidieron en que, aunque es prematuro dar proyecciones locales de superficie estimada de siembra y volumen de producción, los costos internos y la presión fiscal comprometen la rentabilidad del cultivo en la próxima campaña.

Para Gustavo López, director de la consultora Agritrend, las perspectivas de la campaña de triguera 2024/25 serán buenas, excepto en precios, que a nivel internacional están bastante deteriorados. “Los principales exportadores mundiales, como Rusia y Ucrania, tienen bastante trigo. Han tenido una buena cosecha, tienen stocks y siguen su conflicto. Hoy hay precios FOB argentinos están a la par de los FAS argentinos, porque ha habido una merma en los valores muy importantes. Para poder competir en el mundo hay que tener precios bastante más bajos”, precisó.

Trigo 2024
El gráfico muestra claramente la caída del precio internacional del trigo en los últimos meses y respecto de los picos de 2022

Martín Biscaisaque, presidente de la Asociación Argentina del Trigo (Argentrigo), precisó que el ICG proyecta una producción mundial de 798,8 millones de toneladas para el ciclo 2024/25, que representa un incremento interanual del 1,2 por ciento. “Este aumento se debe principalmente al buen rendimiento de los cultivos en el hemisferio norte”, dijo el experto. Igualmente, añadió, “se espera una recuperación productiva en Australia y Argentina, con una estimación para nuestro país de un volumen de 18 millones de toneladas, lo que representa un incremento interanual del 13,2%, en unas 6,1 millones de hectáreas”.

Pese a estas proyecciones, se espera una caída interanual del 2% en el stock final global. “Sin embargo, el precio disponible y el futuro del trigo no reflejan esta situación. Durante la segunda semana de marzo, el precio de la exportación de trigo en la Argentina alcanzó un mínimo en más de 4 años, encontrando un valor similar al de enero de 2020″, afirmó Biscaisaque, citando como fuente a la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). El titular de Argentrigo coincidió con López en que una de las razones es la producción y comercialización de trigo en Rusia. “Pese a mantener su producción, Rusia ha desplazado su ritmo de ventas hacia los meses de diciembre, enero, febrero y marzo, época en la que tradicionalmente el hemisferio sur era quien proveía de trigo al mundo”, explicó.

Miradas

Más allá de las proyecciones internacionales que se conocen, y cuando aún faltan las estimaciones locales, López dijo que la superficie va a estar cerca de los niveles de la campaña anterior, de unos 7 millones de hectáreas y consideró muy factible que de mediar condiciones climáticas buenas la producción sea mayor que la campaña pasada.

“El ciclo triguero 2023/24 no tuvo las mejores condiciones. Se esperaban 19 a 20 millones de toneladas y terminaron siendo 15 millones, aunque fue más alta que la campaña 22/23, con 13 millones de toneladas, muy afectada por la sequía. En condiciones normales de lluvia y con los rendimientos promedio, la producción de trigo debería estar rondando los 20 millones de toneladas”, aseguró López

Trigo 2024

Distinta es la mirada de Javier Buján, corredor y presidente de Kimei Cereales y ex titular de la Cámara Arbitral y del Centro de Corredores y Agentes de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, para quien las perspectivas de los cereales de invierno de la campaña 2024/25 se definen con la palabra “incertidumbre”. Los números,, dijo, “no cierran para la campaña fina, llámese trigo o cebada”.

Anuncio

En cuanto a la superficie a sembrar, Buján consideró aventurado decir, con el panorama actual, que el área de trigo será menor a los 7 millones de hectáreas implantados la campaña pasada. Y respecto del volumen de producción afirmó: “Si bien en estas condiciones se espera una menor área de trigo, al no poder determinarse, sería imprudente dar una estimado de producción, pero como parámetro estaría sensiblemente por debajo de los 14,5 millones de toneladas”.

En este punto, afirmó que “además de la caída de producción, es seguro que habrá una baja en la calidad, ya que se resentirá el uso de insumos también, y el mercado de trigo, pese a que muchos así no lo vean no es una commodity”, precisó. Lo hizo en referencia a las distintas calidades que piden los molinos, según produzcan harinas para panificación o industria, vinculadas a los requerimientos de proteína y gluten exigidos en cada caso.

Coincidencias

Tanto López, como Biscaisaque y Buján coinciden en que los números no son buenos por los altos costos internos y la presión fiscal, básicamente los derechos de exportación (DEX) o retenciones, que limitan las intenciones de siembra.

Trigo 2024
Martín Biscaisaque, de Argentrigo

“Los insumos están más altos, especialmente los fertilizantes, en el marco de precios bajos. A nivel interno se está hablando de un precio a cosecha de 190 dólares”, explicó López quien señaló que “lo que se plantea es por qué “no incentivar al trigo, sacándole las retenciones, porque si se mantienen se limita el margen al productor y se podría lograr expandir más el área”, porque “los precios a cosecha (sin DEX) en realidad no son tan bajos”, precisó.

En este sentido, mencionó que, en los últimos 7 años, entre enero y marzo, hubo precios a cosecha menores a 150 o 160 dólares. “El tema es básicamente qué valor van a recibir los productores después que se cosecha. Esto también está en función de cómo van a ir vendiendo”, agregó López, en referencia al tipo de cambio, con o sin cepo, que pueda haber hacia fines de 2024.

Trigo 2024
Gustavo López, de Agritrend

Por su parte, Buján, consultado sobre si había algún factor que incentivará la próxima siembra de trigo, respondió que “salvo los que podríamos decir que son agronómicos”, no ve alicientes para implantar el cereal.

“Salvo que realmente se vea que el costo fiscal de sacarle las retenciones es muy bajo. La recaudación por exportar 10 millones de toneladas de trigo es de aproximadamente 270 millones de dólares y a la exportación, ese volumen le significan ingresos por aproximadamente 2000 millones de dólares”, precisó. Quitar las retenciones hoy significa una mejora para el productor de unos 25 dólares por tonelada y la ‘zanahoria’ adelante para la siembra 24/25″, explicó Buján, al tiempo que agregó que “si tenemos menos volumen y menos calidad, todo el complejo triguero sufre caída de ingresos”.

Factores locales

En tanto, Biscaisaque señaló que “a la complejidad internacional se suma nuestra realidad local, que hoy no es auspiciosa para el trigo”. A los bajos precios y a la mala relación insumo-producto, sumó que “los productores están descapitalizados por la sequía de 3 años, la escasa oferta crediticia para un cultivo demandante en capital y el clima amenazante”, que “podrían llevar a una caída de la superficie sembrada con trigo del 10 por ciento”.

Trigo 2024
Javier Buján, de Kimei Cereales

En cuanto a la producción, coincidiendo con López, sostuvo que podría mantenerse en los niveles de la campaña 23/24, que no fue buena en términos climáticos. Pero advirtió que “en esta nueva campaña, el paquete tecnológico que utilicen los productores puede no ser el ideal, dado que los precios de los fertilizantes y agroquímicos aún no se han acomodado”.

Finalmente, opinó que “ante este escenario, se podría pensar en una mayor caída del área de trigo. Es necesario discutir la competitividad de nuestros granos, afectados hoy por impuestos a la exportación, brecha cambiaria, impuesto a las importaciones y proliferación de tasas y regulaciones provinciales y municipales”, concluyó.

Anuncio
Seguí leyendo...
Anuncio

+Vistas