Conéctate con nosotros

Sin categoría

Expectativas sobre lo que viene: las consultoras se juegan a un dólar de entre 700 y 800 pesos, que haría subir 3 puntos la inflación mensual

Publicada

el

En esta fotografía publicada por la Presidencia de Argentina, el presidente electo Javier Milei, a la derecha, y el presidente de Argentina, Alberto Fernández, posan durante una reunión en la residencia de gobierno, en Buenos Aires, Argentina, el martes 21 de noviembre de 2023. (María Eugenia Cerutti/Presidencia Argentina vía AP) (Maria Eugenia Cerutti/)

El mercado comienza la última semana del mandato de Alberto Fernández con una fuerte incógnita: el precio del dólar. El renacer de la divisa ahora tiene viento a favor porque la inflación que estiman las consultoras oscila entre 11,5% y 13%. El 8,3% de octubre fue apenas una pausa en una secuencia de alzas de dos dígitos mensuales.

Para Equilibra la inflación será de alrededor de 11,2% con lo que 2023, estiman, terminará con un aumento de precios de 157%. En cuanto al dólar, la consultora dice: “supongamos que el gobierno de Javier Milei quisiera al menos unificar el tipo de cambio oficial con el dólar exportador”. Estiman que una suba de 40% del tipo de cambio sumaría 3 puntos de inflación “si la suba no modifica el precio del dólar MEP, contado con liquidación (CCL) ni el exportador”. Sucede, explica Equilibra que corregir el atraso de precios relativos (regulados y tipo de cambio importación) “generaría una suba de más de 10 puntos porcentuales a la inflación en el corto plazo”.

Por su parte JP Morgan advierte sobre el obstáculo de las LEVID, que considera “una trampa contra la corrección que se avecina del tipo de cambio oficial”. Además, estima que el stock de Letras atadas a la devaluación del dólar y las ventas en el mercado de futuros del Banco Central suman USD 10 mil millones. “Al fin de cuentas, ante el considerable desbalance, el plan de estabilización a ser desplegado dependerá, después de asumir el cargo, de las decisiones políticas, la secuencia y la ejecución, factores cruciales para desviar a la Argentina del rumbo a una más profunda crisis económica”, agrega el informe. Para la entidad, la clave está en el severo ajuste fiscal.

Si no se modifica la velocidad devaluatoria, el tipo de cambio llegaría al viernes próximo, la rueda previa al traspaso de mando, en $364 y todo el mercado se debate cuál será su suerte desde entonces

La consultora F2 de Andrés Reschini hizo un balance de la semana. “Si no se modifica la velocidad devaluatoria, el tipo de cambio llegaría al viernes próximo, la rueda previa al traspaso de mando, en $364 y todo el mercado se debate cuál será su suerte desde entonces. El jueves mencionamos un posible exceso de optimismo en el mercado indicado por la caída de los dólares financieros. Con datos oficiales se confirma que los $2 billones que el jueves no renovaron Leliqs no fueron a Pases. Esto podría haber presionado a los dólares alternativos que terminaron la semana muy firmes, de la mano de una menor oferta en CCL por caída de volumen en el MULC y consecuente caída de la parte de los dólares de los exportadores que se vuelcan al CCL”. El mercado debate sobre el tipo de cambio oficial luego del 10 de diciembre.

Tipo de cambio multilateral

Como se fue observando durante la semana, desde el 2.000, el Tipo de Cambio Real Multilateral (la relación del peso argentino con las monedas de los principales socios comerciales) de los años con mayor saldo comercial con el exterior indican que -ante la imperiosa necesidad de acumular divisas debido a una posición de reservas negativas de USD 10.500 millones y una deuda comercial alta en términos históricos, más los riesgos inherentes a la enorme cantidad de pesos acumulados en el pasivo de BCRA- lo más apropiado sería pensar en un rango alto para intentar al menos flexibilizar restricciones. “Para ello el tipo de cambio tendría que ubicarse entre $750 y $800. Pero cabe señalar que faltan detalles sobre el plan y es imposible descartar sorpresas”, dice el informe de F2.

ARCHIVO - El entonces ministro de Finanzas, Luis Caputo, asiste a una conferencia de prensa en el palacio presidencial de la Casa Rosada, en Buenos Aires, Argentina, el 30 de diciembre de 2016. El presidente electo de Argentina, Javier Milei, anunció el miércoles 29 de noviembre de 2023 que ha elegido a Caputo como su ministro de Economía. (AP Foto/Víctor R. Caivano, Archivo)
ARCHIVO – El entonces ministro de Finanzas, Luis Caputo, asiste a una conferencia de prensa en el palacio presidencial de la Casa Rosada, en Buenos Aires, Argentina, el 30 de diciembre de 2016. El presidente electo de Argentina, Javier Milei, anunció el miércoles 29 de noviembre de 2023 que ha elegido a Caputo como su ministro de Economía. (AP Foto/Víctor R. Caivano, Archivo) (Victor R. Caivano/)

Sobre el mercado de futuros, precisa que el Rofex abrió el último mes del año con un volumen de operaciones de 348.154 contratos y ajustes en rojo para toda la curva, con caídas de más del 7 por ciento. El volumen de operaciones relativamente bajo con un interés abierto (contratos no cerrados) aún más bajo en términos relativos, puede estar relacionado a que el mercado ya tiene descontado en gran parte lo que podría suceder y el Banco Central ya no estaría siendo proveedor de la punta vendedora. “Diciembre ajustó en $752 y está en el medio del rango que señalamos para el tipo de cambio real de base”, precisaron.

En este punto es probable que el mercado se mantenga cauto y esté a la espera de novedades sobre el programa que llevarán adelante desde el Ministerio de Economía bajo la dirección de Luis Caputo, quien ya sabemos que no es de los que se aferran a una dolarización rápida y a toda costa. Las Lediv pueden ser un condicionamiento para incrementar el tipo de cambio, pero por otra parte la posición en futuros ya estaría aliviada. Lo que suceda con los alternativos pueden indicar el grado de dificultad que van a enfrentar y para ello, cómo se resuelva el frente que acaba de abrirse con la no renovación de Leliqs y la colocación de pases puede ser clave”.

Cierre inédito

Anuncio

A la consultora 1816 le llama la atención que el CCL cerrara el viernes a un valor 7% superior al que cerró el futuro de fin de año, “algo inédito desde que volvió el cepo cambiario y llamativo considerando que Milei dijo que no habría reunificación cambiaria el 11 de diciembre”.

Para Schroders, “asumiendo una Balanza comercial que debiera ser de al menos +3% del Producto Bruto, vemos un Tipo de Cambio Real Bilateral de Equilibrio en el mediano plazo entre $640 y $700. En una unificación cambiaria exitosa, hay espacio para que el CCL, en términos reales, retroceda algunos escalones más y que el dólar oficial suba”.

La conclusión es que las apuestas a un dólar oficial desde la semana que viene entre $700 y 800 predominan. El precio del CCL es un dato importante para esta decisión. Lo cierto es que hay presión a la suba del dólar y partir de diciembre un tipo de cambio de entre $700 y 800que no implica que se mantenga por largo tiempo nivel debido a la fuerte inflación de los primeros meses de gestión.

Sin categoría

La Argentina podría aumentar un 30% su producción de carne vacuna: qué condiciones necesita

Publicada

el

Argentina podría aumentar un 30% su producción de carne vacuna: qué condiciones se necesitan
Reuters
Argentina podría aumentar un 30% su producción de carne vacuna: qué condiciones se necesitan
Reuters
(AGUSTIN MARCARIAN/)

La Argentina podría incrementar un 30% su producción de carne vacuna en los próximos 4 años, lo que generaría unos 3.600 millones de dólares adicionales en exportaciones, llegando así a unos 7.000 millones de dólares anuales por ventas externas de este producto y creando unos 50.000 puestos de trabajo. Así surge de una propuesta del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, que agrupa a 23 empresas con 27 plantas frigoríficas en el país que, en su conjunto, exportan el 95 por ciento de las ventas externas de cortes bovinos, de cuya producción el país vende actualmente al mundo, entre un 20 y un 25 por ciento.

El trabajo, que el Consorcio ABC elaboró en septiembre pasado y que fue presentado esta semana al ministro de Economía, Luis Caputo, podría concretarse en tanto y en cuanto se cumplan ciertas condiciones, por las que la industria frigorífica de carne vacuna, pero con más énfasis la exportadora, viene insistiendo desde hace años.

Se trata, entre otras correcciones que deberían hacerse a la comercialización de carne vacuna, de la unificación de los distintos estándares que se manejan desde los sanitario e impositivo, según se trate de carne que se consume en el mercado interno o se exporta, el fin de las restricciones a las exportaciones -algo que el Gobierno ya puso en marcha- y el estímulo al aumento de la producción de animales más pesados. También, de una modernización de la comercialización interna, -un tema necesario, pero en el que, más allá de los exportadores que proponen la obligatoriedad de los cortes envasados, hay diferencias entre distintos actores de la cadena-, y el desarrollo de un frente unificado de sustentabilidad para la actividad cárnica.

canosa
Fernando Canosa

Actualmente, el país produce alrededor de 3 millones de toneladas de cortes vacunos y exporta por un valor de entre 2.700 y 3.000 millones de dólares. En tanto, el plan que propone el Consorcio busca elevar, para 2027/2028, a 4 millones de toneladas la producción de cine vacuna y a 7.000 millones de dólares las exportaciones.

Más allá de los incipientes avances en la liberación de restricciones a la exportación, todavía quedan trabas para el sector, que atentan contra la producción de más terneros y de animales más pesados, como los que necesita la exportación, uno de los déficits de la ganadería vacuna. Una de ellas son los derechos de exportación que aún se mantienen en el 9 por ciento. En la visión del consorcio ABC debería iniciarse un proceso gradual de eliminación de los mismos, solo como parte de un reordenamiento de la cadena que incluye la unificación de los estándares entre mercado interno y exportación.

La propuesta señala que el doble estándar sanitario limita el potencial de la cadena cárnica vacuna. Según el trabajo, se estima que en el país alrededor del 20 por ciento de la faena no está habilitada por el Senasa y hasta un 40 por ciento de ella tiene mínimos controles, carece de la refrigeración adecuada y por lo tanto no se garantiza la inocuidad del producto. Además, en esos casos tampoco se respetan buenas prácticas en el manejo de los efluentes, entre otros aspectos a mejorar.

¿Juntos o separados?

Sobre los considerandos de la propuesta, Infobae consultó a dos analistas del mercado ganadero de carnes, quienes dieron sus apreciaciones sobre la propuesta. Fernando Canosa, director de la consultora Conocimiento Ganadero señaló que “la propuesta del ABC es muy buena, es válida, pero hay que aprender de lo que pasó en el pasado cercano”. En este sentido recordó que “cuando trabajó la Mesa de las Carnes (entre 2015 y 2019) y fuimos todos juntos con la propuesta, las exportaciones se multiplicaron por cuatro y venía creciendo la producción de carne”. Para el consultor, “sería muy aplaudible que, en vez de ser una propuesta de un sector de la industria, fuese una propuesta de toda la cadena, porque daría una muestra de unidad y ayudaría a que el proceso sea más rápido”.

tonelli
Víctor Tonelli

Tanto él, como el consultor en ganados y carnes Víctor Tonelli, coincidieron en la necesidad de quitar los derechos de exportación para impulsar la producción. “Lo más importante es el aumento de producción y para que haya un aumento de producción, el productor tiene que tener señales claras y esa sería una de ellas”, señaló Canosa. Mientras que Tonelli sostuvo que “tratándose de un impuesto totalmente perjudicial y contrario al objetivo de estimular las exportaciones y la producción de más terneros, y lograr un mayor peso de faena”, su eliminación “no admite dilaciones”.

También coincidieron con la propuesta del Consorcio ABC sobre la necesidad que el país encare negociaciones internacionales para ampliar mercados. En la visión de Canosa hay que tomar los ejemplos de Uruguay y Brasil. Citó a países asiáticos como Indonesia, Vietnam, Singapur, con los que podrían generarse tratados de libre comercio. Y además agregó que “hay que ocuparse más de la apertura de nuevos mercados que en gastar tiempo en países que ya son el museo del mundo, como es Europa. No hay que dejarlos de lado, pero hay que poner muchos tantos en abrir nuevos mercados y no solamente vender la vaca, sino también cortes de calidad, ya que hoy hay grupos de productores que están vendiendo cortes a China a altísimo valor”, sentenció.

Al respecto, Tonelli consideró que “son fundamentales las acciones que deben encarar la Cancillería, la Secretaría de Agricultura, y los actores privados para desarrollar acuerdos bi y multilaterales con países clave en el negocio cárnico, como Japón y Corea”. Aquí citó la necesidad de minimizar los aranceles y limitaciones de cuotas de acceso a mercados estratégicos, que aún sufre la Argentina.

Sin peso mínimo

Anuncio

En cuanto a la necesidad de animales más pesados que tiene particularmente la industria frigorífica exportadora, ambos consultores se manifestaron en contra de reimplantar un peso mínimo de faena. “Está demostrado que nunca funcionó. Lo único que trae es que se empiece a generar un mercado no transparente y se vendan animales igualmente livianos en la medida en que al productor le convenga”, recordó y advirtió. En la medida en que hay buenos precios para los novillos más pesados, que “es lo que quiere la exportación, no hace falta poner ningún tipo de restricción, porque eso va en contra de todo lo que estamos buscando”, enfatizó.

En este sentido, propuso premiar la venta de animales más pesados sin ningún costo impositivo para el país. “Si un productor tiene un promedio de venta hacienda de 380 kilos y vende a 440 kilos, esa diferencia se puede desgravar y eso no tiene costo impositivo para el país, porque sin esa ventaja, ese animal no hubiese llegado a un mayor peso”, explicó.

Por su parte, Tonelli consideró que “hay que generar los estímulos necesarios para que se incrementen significativamente los pesos de faena”, algo que se logra con exportaciones liberadas que, con buenos precios, den las señales adecuadas a los productores”. Citó el caso de Uruguay que, con razas similares a las argentinas y exportaciones liberadas, faena reses de un peso promedio de 262 kilos, mientras que, en la Argentina, en el 2023, ese promedio fue de 226 kilos, 36 menos que en el país vecino. “Multiplicados por 14,5 millones de cabezas (del Uruguay) implican más de 500 mil toneladas adicionales”, precisó.

Imagen de archivo de un trabajador coloca reses de vacuno en un frigorífico de la ciudad de Buenos Aires. EFE/Cézaro De Luca
Imagen de archivo de un trabajador coloca reses de vacuno en un frigorífico de la ciudad de Buenos Aires. EFE/Cézaro De Luca
(Cézaro De Luca/)

Igualmente, Tonelli señaló que un animal pesado de 450 a 500 kilos debe pagarse más que uno liviano, “algo que no ocurre con frecuencia”. Eso debería suceder no solo como estímulo a la producción de animales para exportar sino porque “además de llevar más tiempo, la producción de animales pesados, tienen mayor costo de alimentación”.

Estándares

Ambos consultores coincidieron en la necesidad de unificar los estándares impositivo, laboral y sanitario en la industria cárnica, de manera que sean iguales para el mercado interno que para la exportación. Tonelli calificó esta necesidad como “imprescindible”, y comentó que “no hay ninguna chance de desarrollar la actividad con el actual sistema de habilitaciones, delegando a provincias y hasta municipios este control” porque “es absolutamente inviable asegurar inocuidad de producto, cuidado del medioambiente y lealtad en la competencia a partir de cumplimiento fiscal y provisional”.

En este punto coincidió con Canosa en la necesidad que se apruebe el capítulo de la fallida Ley de Bases, que modifica la incumplida Ley Federal de Carnes vigente. Y además sostuvo que habrá que otorgar un período de adecuación para los frigoríficos que no cumplan con requisitos mínimos demandados legalmente, tras el cual no deberían poder operar. “No es debatible proveer carne sin absoluto cumplimiento de normas mínimas en todo el país”, sentenció.

En ese punto, donde en materia de modernización del Consorcio ABC pide la obligatoriedad de vender por cortes, Canosa se diferenció al decir “los dobles estándares es uno de los temas importantes” y que “hay que lograr que haya uno solo”, aunque propuso “no poner ninguna restricción en cuanto a si se vende o no se vende por cortes, porque eso es un paso posterior”, sostuvo.

Falta pasto

Respecto del problema impositivo, Canosa destacó la situación de las carnicerías. “Por el volumen que manejan, no deberían facturar como monotributistas”. Deberían tener un régimen especial o ser responsables inscriptos en el IVA, con lo cual se encarecerían los precios al consumidor. “Es un tema fundamental a estudiar, porque en la medida que no se solucione, será muy difícil eliminar el doble estándar impositivo”, dijo.

Finalmente, sobre la propuesta del Consorcio ABC, con la que en líneas generales coinciden aportaron un par de apreciaciones. Canosa dijo que “es crucial algo que está allí, “pero de forma tangencial. No hay posibilidades de mayor cantidad de destetes, de mayor recría, sino hay mayor cantidad de pasto. El problema número uno desde el punto de vista productivo es que tenemos raciones para 39 millones de cabezas y para poder aumentar el nivel de destetes necesitaríamos un 30 o un 40 por ciento más de pasto. Mientras no se resuelva esto, es imposible pensar en más destete y mayor cantidad de recría”, advirtió.

Anuncio

En tanto, Tonelli, consideró adecuada a la propuesta de los exportadores de carne vacuna, pero consideró central la mejora de la tasa de destete, sobre el que la Argentina un enorme potencial de crecimiento. “Hemos estado promediando entre 50 y 65 por ciento de tasa de destete cuando en el mundo, en las condiciones agroclimáticas de nuestros campos, no debería bajar del 72 al 75 por ciento”, precisó. En su visión, para lograr este objetivo se requiere no intervenir de los mercados, liberar los cepos cambiarios, quitar retenciones, ordenar la cadena comercial y políticas de largo plazo que den previsibilidad y estímulo a la producción”.

Seguí leyendo...

Sin categoría

Tras levantarse el cepo, en enero la exportación de carne vacuna creció un 20%

Publicada

el

Tras levantarse el cepo, la exportaciones de carne vacuna aumentaron en enero pasado un 20% interanual
EFE
Tras levantarse el cepo, la exportaciones de carne vacuna aumentaron en enero pasado un 20% interanual
EFE (Demian Alday Estevez/)

Luego que el Gobierno de Javier Milei decidiera liberar el mercado cárnico y levantar las restricciones de ventas al exterior que regían desde hace casi tres años para los cortes más populares, las exportaciones de carne vacuna durante enero pasado alcanzaron un volumen de 61.200 toneladas peso producto de carne refrigerada y congelada, y un valor de USD 235,3 millones. Así lo informó el Consorcio de Exportadores de Carne Argentina ABC.

En relación a diciembre último los volúmenes embarcados presentaron una leve baja del 0,4% y un aumento interanual del 19,2%. Además el valor obtenido registró un avance moderado del +3,6% y al realizar la comparación interanual hubo un aumento del 11,9%. “El acumulado de los últimos doce meses, desde febrero de 2023 a enero de 2024, revela que las ventas al exterior de carne bovina refrigerada y congelada resultaron cercanas a las 693,0 mil toneladas peso producto; por un valor de aproximadamente 2.802,5 millones de dólares”.

carne vacuna
Exportaciones de carne vacuna

“Con relación al año móvil, febrero de 2022 a enero de 2023, los volúmenes exportados son un (+6,8%) superiores; mientras que el valor obtenido ha sido un (-18,9%) inferior”, comentó Mario Ravettino, titular del Consorcio ABC.

Por otro lado, se informó que “el precio promedio de exportación de carne bovina refrigerada y congelada resultó en el mes de enero de 2024 de USD 3.843 por tonelada. Este valor resulta un (+4,0%) superior al obtenido en diciembre de 2023; y un (-6,1%) más bajo que el precio medio de enero de 2023, que había sido de USD 4.094 por tonelada. Se observa una tendencia a la baja de los precios en los principales destinos desde el mes de mayo de 2022 en adelante; y los USD 3.843 promedio por tonelada obtenidos en el mes de enero de 2024 se ubican más de USD 2.450 por tonelada por debajo de los máximos registrados en el mes de abril del año 2022″.

China sigue siendo el principal destino de las ventas argentinas de carne vacuna al mundo. El último mes representaron el 79,2% del volumen total comercializado y el mencionado país compró casi 12 mil toneladas de carne con hueso y huesos bovinos producto de la despostada, por un valor de USD 19,3 millones; y 36,6 mil toneladas de carne bovina deshuesada, por un valor de USD 123,6 millones. En el caso puntual de China, el precio medio de las ventas de carne sin hueso en enero de 2024 se ubicó alrededor de los USD 3.380. Esta cifra se ubica muy por debajo de los USD 5.900 que se pagaba por tonelada en mayo de 2022.

Exportadores con Caputo

El ministro de Economía, Luis Caputo, recibió a los representantes del Consorcio ABC. Allí los frigoríficos exportadores le presentaron a la administración nacional una propuesta para incrementar las ventas al exterior de carne vacuna, y también atender cuestiones vinculadas al consumo doméstico, temas sanitarios, la informalidad de la cadena y la apertura de nuevos mercados.

carne vacuna
Exportadores con Caputo

“Argentina tiene un enorme potencial de insertarse en el mercado internacional como un proveedor de carnes bovinas de alta calidad, comprometidos con la sustentabilidad ambiental y la seguridad alimentaria, dando cumplimiento integral a los requisitos que demandan exigentes clientes del exterior”, expresó Mario Ravettino, tras el encuentro que mantuvo con Caputo en el Palacio de Hacienda.

Ante el ministro, quien estuvo acompañado por Juan Pazo, Secretario de Coordinación del Ministerio de Economía, los empresarios ponderaron los resultados que generó “la predisposición del gobierno nacional de liberar las exportaciones argentinas de carne bovina, convencidos en las ventajas que esto genera en materia de empleo, ingreso de divisas e inversiones para el desarrollo de la cadena de carnes”.

Anuncio
Seguí leyendo...

Sin categoría

Más que retenciones: por qué los problemas estructurales siguen siendo el Talón de Aquiles de las economías regionales

Publicada

el

Vino, actividad con semáforo en rojo

Si hubo un tema que se discutió intensamente durante el prolongado y finalmente frustrado debate por la Ley Ómnibus fue la situación de las economías regionales, aquellas producciones que se desarrollan fuera de la llanura pampeana del centro del país. La eventual suba de derechos de exportación o retenciones quedó finalmente descartada para la mayoría de ellas, en el proyecto de ley que no fue. Por ahora la mayoría sigue sin ese gravamen, pero sus protagonistas miran con atención qué pasos dará el Gobierno en materia fiscal.

Mientras tanto, los problemas estructurales subsisten para la mayoría de ellas. Así lo reveló esta semana el llamado Semáforo de Economías Regionales que, mensualmente, emite la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro), al relevar la situación de 19 producciones de las cuales, en enero, solo 3 se encontraban en color verde; 7 se mostraban en amarillo, y las 9 restantes estaban en rojo, manifestando así estar en crisis o mostrando signos de ella, según la calificación del Semáforo. Infobae consultó a representantes de algunas de esas categorías de la economía para conocer de primera mano la situación de distintos complejos productivos.

Marcelo Federici, productor vitivinícola de Mendoza, perteneciente a la Cooperativa El Poniente, consejero de la Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas (Fecovita) y vicepresidente de Coninagro, señaló que “llegamos a consensuar que en la Ley Ómnibus la industria vitivinícola iba a tener retención cero y hoy estamos en una posición latente de que, al haberse caído, al momento que se trate pueda haber algún tipo de planteo de incremento, como hubo en el DNU, de los aranceles de exportación”, dijo.

Semáforo Coninagro Febrero 2024
Economías regionales

Recordó que en los vinos que más se exportan, retenciones del 15 por ciento hubieran llegado a representar el 60 al 70 por ciento del valor del producto que está dentro de la botella. Algo similar hubiera sucedido con los mostos, que hubieran representando el 40 por ciento de su valor. “Esta retención la sufría fundamentalmente el productor primario”, enfatizó Federici.

Mejor cosecha

En cuanto a la realidad de la actual vendimia, pasada la sequía y las heladas que afectaron la de 2023, señaló que “tenemos prácticamente entre un 25 y un 30 por ciento más de cosecha, por eso era fundamental en este momento no aplicar un arancel a las exportaciones de mostos y de vinos, ya que hoy sigue cayendo la demanda del vino en el mercado interno, dado que el poder adquisitivo se ha resentido”. En este punto agregó que por ese motivo “vamos a necesitar de las exportaciones, para poder vender todos los volúmenes que tenemos. Va a ser una herramienta fundamental para que el precio siga sostenido y siga fortalecido al productor primario”.

Economías regionales
Marcelo Federici, productor vitivinícola de Mendoza

Del vino que se produce en la Argentina, alrededor del 80 por ciento se consume en el mercado interno y el 20 por ciento se exporta. Por cada kilo de uva que se produce en la Argentina, entre el 50 y el 60 por ciento se destina a consumo como vino, en el mercado interno, y el otro 40 por ciento, a exportación, como mosto o como vino fraccionado. “Prácticamente entre el 40 y el 45 por ciento de la producción de la Argentina tenemos que exportarla, para no generar una sobreoferta y así un deterioro de los precios”, precisó Federici.

En cuanto al futuro de la actividad vitivinícola, el dirigente señaló la preocupación por el recambio generacional entre los viñateros. También mencionó que trabajan en un plan estratégico en conjunto con las autoridades provinciales y nacionales y con la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) para “ir mostrándoles un norte a los productores, ya que muchas de las parcelas no están integradas en cadenas de comercialización, a fin de promover el conocimiento del mercado y que los productores estemos produciendo lo que el consumo está necesitando”, explicó Federici.

Gran preocupación

Desde Chaco, Juan Hutak, productor agropecuario en Pampa del Indio, integrante de la cooperativa local y presidente de la Unión de Cooperativas Agrícolas Algodoneras (UCAL), federación que agrupa todas las cooperativas algodoneras de la provincia, precisó que “la actual campaña de algodón está llegando a su punto culmine con gran preocupación por parte de los productores. La ola de calor extrema y la falta de lluvias que se dio en enero y parte de febrero se hizo sentir de manera contundente, con lo cual los rindes serán probablemente menores a los esperados”.

A esta circunstancia sumó el aumento de los costos de producción, especialmente de los insumos dolarizados y del combustible, y los precios de la fibra que, en dólares, retrocedieron respecto de lo que se pagaba antes de la devaluación -el kilo de fibra cotizaba $1.000 en noviembre 2023 y $1.330 la semana pasada).

Anuncio
Economías regionales
Marcelo Cataneo, arrocero de Entre Ríos

Más allá de las coyunturas económicas que definen la mayor o menor superficie de siembra de algodón cada año, en cada campaña, existen limitaciones a la expansión del cultivo como la falta de inversión en genética y el mal uso de los herbicidas hormonales en soja y maíz, cultivos con los que convive el algodón.

Problema transversal

En Argentina, históricamente el mercado interno consumió la mayor parte de la fibra producida, quedándose con las mejores calidades a expensas de un precio superior al pagado por la exportación, con lo cual se exportaban los excedentes de calidades bajas y a menores precios relativos. En 2023 la exportación estuvo prácticamente parada y los volúmenes fueron escasos, por la baja de los precios internacionales y la sostenida demanda interna.

“Como suele suceder en las crisis económicas el consumo de productos textiles es uno de los que primero se resiente, con lo cual, si la demanda interna cae, producto de la recesión y los precios de exportación no rebotan como para tornarse más atractivos, se avizora un 2024 con precios deprimidos y probablemente una menor demanda”, precisó Hutak.

El dirigente mencionó un tema no menor para la mayoría de las economías regionales, que también afecta al algodón como el alto costo del flete.

Riego indispensable y caro

También los costos afectan a la producción de arroz, que tiene en Entre Ríos a una de sus principales provincias productoras. “En los 2 últimos años hemos trabajado no a pérdida, pero sí a empate, por los altos costos del riego, incrementado por la gran sequía”, explica Marcelo Cataneo, productor y vicepresidente de la Cooperativa Arrocera de San Salvador, en esa localidad del centro entrerriano. Al respecto, agregó que “normalmente se presupuestan entre 300 y 500 litros de gasoil por hectárea de arroz sembrada, pero en los dos últimos años se superaron los 500 litros”.

Economías regionales
Nicolás Carlino, productor en Monte Caseros, Corrientes

El empate del que habla también se debió a un precio internacional del arroz que estaba planchado y a la paridad cambiaria, aunque para este año el sector espera buena cosecha.

Las principales limitantes que dificultan la actividad son los altísimos costos de producción. Aquí se destacan fertilizantes que con subas de casi un 100 por ciento y el precio del combustible.

El mercado interno está quieto porque hay poca producción arrocera como consecuencia de la sequía. “No hay tanto arroz disponible en el mercado, pero a pesar de eso todavía los precios están muy altos en las góndolas y al productor no le llega ese precio”, destacó el productor. Los eslabones de la intermediación, entre el productor y la góndola, todos con su carga impositiva propia encarecen sustancialmente el precio al consumidor perjudicándolo tanto a él como al productor.

En cuanto a la exportación, actualmente el arroz se paga entre 400 y 420 dólares por tonelada, un récord histórico.

Para Cataneo, el desafío es seguir produciendo con estos altos costos.

Anuncio

Sigue igual

“Sin la Ley Ómnibus, la citricultura sigue igual, con problemas estructurales que ya vienen de varios gobiernos, que le hacen perder competitividad a nivel internacional a la exportación. Nuestros costos están en dólares y todos los insumos están dolarizados. Además, la cuestión laboral no es un tema menor”. Así describió la situación de la producción de cítricos dulces Nicolás Carlino, productor en Monte Caseros, Corrientes, socio de una cooperativa local y presidente de la Federación de Cooperativas de esa provincia.

“Con la ley ómnibus se solucionaban algunos inconvenientes como eliminar las multas por los despidos, que ha dejado a muchas empresas pymes fuera del sistema y las ha fundido por la litigiosidad que hay en la zona. Hay una industria del juicio que, lamentablemente, va en contra de la posibilidad de generar trabajo”. En este punto aseguró que “hay mucho trabajo, pero la gente no quiere tomar empleados”, por la incertidumbre de los juicios laborales.

En este contexto, la actividad toma menos personal lo que ha dejado muchas pequeñas empresas fuera del sistema. Respecto al mercado interno de cítricos, Carlino señaló que los precios no son los mejores, que los productores también arrastran secuelas de la sequía y que, para la exportación, Argentina sigue siendo cara también en cítricos.

“Perdimos competitividad porque nuestro tipo de cambio no nos ayuda y, a precios internacionales las variaciones que hay no son tan grandes como puede haber en otros rubros. Por lo menos en los últimos 10 años, se han mantenido los precios internacionales, pero el costo país se ha disparado por las nubes”, se quejó el correntino y explicó que en naranjas, el país no puede competir con Sudáfrica y otros que tienen mejor calidad con costos muchísimos más bajos, y que con las mandarinas, todavía algo se puede exportar, pero están al límite con los costos.

“Necesitamos trabajar en conjunto para conseguir previsibilidad. La citricultura es una actividad que desde que se pone la planta hasta que se empieza a recuperar parte de la inversión demora de cinco o seis años. Previsibilidad es lo que necesitamos para poder trabajar”, cerró Carlino.

Seguí leyendo...
Anuncio

+Vistas