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Hizo un tratamiento de fertilidad y la felicitaron por partida doble: la madre soltera que es viral en TikTok

Paula se había asegurado de que le transfirieran un solo embrión para tener un hijo nada más. Pero nacieron gemelos

Quería ser mamá. Había perdido un embarazo gemelar de 9 semanas y el novio que tenía en ese momento. En medio de la pandemia, María Paula Rodríguez Iglesias (38) decidió embarcarse sola en un tratamiento de fertilidad. Sin embargo, jamás estuvo sola.

La mamá de Joaquín y Valentín vive en Palermo Hollywood, en una casa con parque rodeada de edificios. Como un oasis en medio del cemento. Era la casa de sus abuelos, con un terreno muy grande, que siempre se negaron a vender por más ofertas tentadoras recibieran de las constructoras en pleno auge del barrio. “Mi papá, que vive en Córdoba, nos aconsejó que nunca vendiéramos esta casa. Y yo quiero que mis hijos se críen acá como yo y donde tengo todos los recuerdos de mi familia”. Adelante vive su hermana con su marido e hijo, y también está su mamá. Siempre hay brazos para ayudarla. Hoy los gemelos están en el jardín con una amiga que llegó de visita.

Siempre quise ser mamá, pero nunca se me pasó por la cabeza que iban a ser dos. Bien egoísta, decía que quería tener un único hijo varón. Porque mi vida es así, todo planeado. Voy a tener un varón… Bueno, varón me salió. Pero fueron dos”, dice con sentido del humor.

El tratamiento de fertilidad lo inició en enero de 2021. “En octubre de 2020 perdí un embarazo de forma natural una persona con la que salía. Eran gemelos también. Y después, no salí más con él. No era una relación estable. No era un novio de mil años”, explica. “Estaba de 9 semanas y como soy diabética, no estaban bien mis valores. La verdad es que no quise seguir investigando lo sucedido porque quise dar vuelta la página”, explica.

Paula cuenta que lo que le sucedió, en medio de la pandemia, la había dado “depre”, pero tenía que seguir adelante. Y continuar trabajando. Es empleada bancaria de toda la vida, licenciada en organización bancaria y actualmente supervisora comercial de un importante banco. Como es diabética, insulino dependiente, por decreto presidencial no pudo volver más a su oficina. Lo hacía desde la casa, ella que siempre había sido híperkinética, de ir y venir, de tener mucha vida social. De salir del banco para el gimnasio. Siempre muy anfitriona en su casa, donde siempre había gente”. El aislamiento obligatorio también le había pegado fuerte. “Yo siendo joven no podía volver a trabajar”, recuerda.

María Paula Rodríguez
Paula se vio obligada a hacer trabajo remoto durante la pandemia, porque es diabética. Durante ese tiempo, perdió un embarazo y más tarde decidió continuar con su búsqueda sola

En enero de 2021, que seguía teletrabajando por su condición de diabética, quiso retomar la idea de ser madre, pero esta vez lo haría sola. “No estaba con nadie”.

Para su proyecto no tenía dinero para pagar el tratamiento, ni tampoco quería endeudarse. Si quería cumplir un sueño debería ser con sus medios. “Algo que no embargara mi vida. Hay gente que se vende el auto, la casa. Yo no. Si tengo un sueño y lo quiero cumplir, tengo que tener los medios”, subraya.

Paula indagó sobre el tema y se enteró de la existencia de la Ley 26.862 de Reproducción Asistida sancionada en junio 2013. Una amiga de otra sucursal del banco había hecho un tratamiento y le había contado que había sido mamá de esa forma y le recomendó un médico. Así llegó a un instituto de fertilidad en Quilmes.

Lo primero que le dijo el médico fue que debía tener cuidado por su diabetes para que el embarazo no fuera gemelar. Y que siendo joven, con sus 36 años, le haría una inseminación. Paula se opuso. Quiso ir directamente un tratamiento in vitro, de alta complejidad, que para ella era lo seguro. Y de esa manera, también evitaría el embarazo múltiple. Los estudios le dieron perfecto y le aspiraron 19 óvulos. Era una excelente noticia para su edad.

“Me hicieron el tratamiento con hormonas. No pagué nada, más que la nafta para ir a Quilmes”, explica. A la hora de elegir donante le dieron una planilla donde podía elegir color de ojos, pelo, pero ella no dio vueltas con eso. “Que sea como yo. No quiero un modelo. Quiero un hijo”. Sí evaluaron que no tuviera antecedentes de diabetes.

A los tres días la llamaron para decirle cuántos óvulos habían fertilizado. Se imaginó que cinco o seis. No. “Los 19 son excelentes”, le dijeron. “Te podés poner un jardín de infantes”.

Después de tantas inyecciones, esperaron un mes para implantar el embrión. Sería solo uno. Los 18 restantes quedaron congelados. A los 14 días, en lugar de hacerse el estudio beta que le habían indicado, tomó un atajo y se hizo un test de farmacia. Y sí. Le había dado positivo. Y lo confirmó con el análisis de sangre. “El médico me dijo ‘Paula, estás embarazadísima. Te felicito’ “.

“Cuando me hice la primera ecografía transvaginal, miré la pantalla y vi algo raro. Y pregunté: -¿Hay algo mal? -¿Qué, no sabías? Son dos. Son gemelos. -¿Qué?’ Desde que la técnica me lo dijo lo único que hice fue llorar. No escuché nada, lloré, lloré. Salí del consultorio, me descompuse, estaba en estado de shock”, recuerda fielmente. Lo primero que hizo fue llamar a su médico y preguntarle qué había pasado: y el le juró que solo le había implantado uno. “Te felicito por partida doble”, le expresó. La mente de Paula iba a mil por hora. Se encontraba en una situación inesperada.

Pensando que sería uno, la joven se había embarcado en grandes gastos. Cambio de auto. Arreglo de pileta. Llegó a su casa llorando y se pidió el día en el trabajo porque no podría prender la computadora. “Cuando fueron pasando los días, me fui amigando la con la idea y después, a las dos semanas, ya quería ser mamá de dos y estaba feliz de la vida”, recuerda con felicidad. “Tenía planeado agrandar la casa pero no tanto, tuve que pedir un pedacito de terreno para ampliar el cuarto. Me cambiaron todos los planes”, asegura.

María Paula Rodríguez
Paula empezó mostrando en TikTok su panza de embarazada pero después sus gemelos se conviertieron en estrellas de la red. Si no sube imágenes, la audiencia se lo pide

Al séptimo mes empezó con las contracciones. Le dieron licencia y al mes siguiente nacieron por cesárea, prematuros. Ambos superaban los dos kilos y medio, pero debían permanecer en neonatología con sonda por nariz para alimentarse. Había que enseñarles a succionar. Joaquín tardó un poco más en respirar bien. Mientras tanto, Paula, no podía moverse por la cesárea. Fueron días difíciles, pero finalmente llego a su casa con el alta, los bebes en brazos, se pudo sacar el barbijo y llenarlos de besos. “Sentí plenitud. Son mis bebes”.

Un mes antes de tener a los gemelos, Paula empezó a usar su cuenta de TikTok (@mpaularodriguezi) como método de descarga. No iba a trabajar, necesitaba contar lo que me estaba pasando. Y de repente, un día descubrió que tenía 10 mil seguidores, al siguiente 20 mil y así su cuenta iba creciendo a pasos agigantados hasta llegar a sus 243 mil actuales. Le escribieron chicas solteras que después se animaron a hacer el tratamiento, otras que tenían a sus bebes en la neo. Parejas de lesbianas que no se animaban a hacer el tratamiento porque no sabían que que no tenían que pagar.

Cuando nacieron los bebes por cesárea, el 21 de marzo de este año, hizo un corto video, en el que explicó por medio de señas que había tenido los bebes y estaba todo bien. No pudo hablar, pero lo dijo todo levantando el pulgar. Tuvo 635 mil reproducciones ese video. Por si fuera poco, su hermana tuvo 5000 solicitudes en Instagram por seguidores que querían saber cómo estaba Paula, que no se conectaba con ellos. “Yo lo último que hacía era revisar el teléfono”, explica.

Si cuando estaba embarazada subía 10 videos por día, cuando nacieron los gemelos empezó a postear menos. La vida le había cambiado por completo. Su mamá la ayudó por las noches durante al principio y cuando empezó a trabajar contrató una niñera.

El banco la trasladó a la sucursal más cercana de la casa. Y cuando llega a su casa, después del trabajo, los lleva a pasear en cochecito, recibe a sus amistades. Y por las noches, ya está todo controlado, duermen siete horas de corrido por las noches. Ella puede con todo.

Cuando nacieron, un ex novio, Martín, con quien había terminado una relación en 2018, empezó a visitarla en la clínica. “Desde ese día, jamás se separó. Es como un papá, es tremenda la relación que tiene con ellos. La audiencia le pregunta ¿no será el donante? Dicen que es igual, que parece el papá biológico”.

María Paula Rodríguez
Su ex novio fue a verla a la clínica y jamás se separó. Le dijo: “Amo a tus hijos y los siento como míos”.

Es muy loco esto que pasó. Con Martín tengo una relación super linda y además, si estás con alguien y tenés hijos, lo primero que vas a querer es que esa persona quiera a tus hijos. Cuando encontrás eso en alguien, olvidate, ya está. Dónde firmo. Nunca podría estar con alguien que no quiera a mis bebes, no empatice con ellos. Los ves y se llevan bárbaro, incluso a veces mejor que conmigo. Le lloran menos a él que a mí”, asegura.

“El primer día que los conoció me dijo: “Amo a tus hijos y los siento como míos”. Muy fuerte. Está buenísimo”, cuenta feliz la mamá de los gemelos.

Si no postea videos de su vida cotidiana, la audiencia le escribe y se los pide. Los gemelos enternecieron a la red social. Y también a una marca de pañales que los contrató como modelos.

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