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Sociedad

La vendetta narco que dejó la cifra más alta de condenas a perpetua de la historia criminal reciente del país

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La madre de Liliana Ledesma sobre la pasarela en Salvador Mazza (Nuevo Diario de Salta)

San Ramón de la Nueva Orán, 10 de noviembre de 2023. Y vistos: estos autos caratulados: ‘Castedo, Delfín Reynaldo y Castedo, Raúl Amadeo’”. Así comienza el último capítulo de una trama narco que comenzó a escribirse hace 17 años en una pasarela en Salvador Mazza, en Salta, donde Liliana Ledesma, una vendedora de huevos, fue emboscada y asesinada de forma macabra: siete puñaladas y un tajo en la boca puso fin al reclamo de productores rurales por la apertura de caminos vecinales que habían sido cerrados por tres portones, con el fin de liberar la zona para el narcotráfico.

Los fundamentos de la sentencia condenatoria a los hermanos Castedo, a la que tuvo acceso Infobae, ponen fin a un largo proceso que sufrió demoras y suspensiones. Ambos fueron considerados autores intelectuales de la ejecución y recibieron la pena máxima.

De esta manera, la instrucción del expediente 4040/8, en el último tramo en manos de la fiscal Claudia Carreras, obtuvo la mayor cantidad de condenas a perpetua de la historia, por encima del caso Fernández Báez Sosa (5) y del triple crimen de General Rodríguez (4).

En febrero de 2023, los rugbiers Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli y Luciano Pertossi recibieron la pena máxima por el homicidio doblemente agravado, premeditación y alevosía de Fernando; en diciembre de 2012, los hermanos Martín y Cristian Lanatta y los hermanos Víctor y Marcelo Schillaci fueron condenados a prisión perpetua como partícipes necesarios de “privación ilegítima de la libertad y triple homicidio agravado con ensañamiento, y alevosía del crimen Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina.

Tras el fallo del Tribunal de Juicio de Orán, compuesto por los jueces Edgardo Laurenci, Raúl Fernando López y Claudio Alejandro Parisi, los Castedo se suman a las reclusiones perpetuas que ya cumplen, desde el 23 de junio de 2010, María Gabriela Aparicio, Aníbal Tárraga, Casimiro Torres y Lino Ademar Moreno, quien se fugó cinco meses atrás, durante una salida transitoria.

Los condenados a perpetua por el crimen de Liliana Ledesma
Los condenados a perpetua por el crimen de Liliana Ledesma

La investigación estableció los roles de cada uno de ellos en el homicidio de la mujer de 27 años. Gabriela Aparicio aprovechó la relación de amistad que la unía a Liliana y la llevó “mediante engaños” a la pasarela que une el Bo YPF y Villa Las Rosas. En ese sitio, la esperaban Lino Ademar Moreno, quien la atacó con un arma blanca. En ese momento, Tarraga y Torres, que habían permanecido ocultos, ingresaron a la pasarela, uno por cada uno de los extremos, para impedir la interferencia de terceros y, así, asegurar la concreción del homicidio.

Durante el juicio, Delfín y Raúl, más conocido como “Ula”, intentaron despegarse del crimen. Aseguraron que eran jóvenes en ese momento, que no tomaban decisiones, que se dedicaban al alambrado, desmonte y otras tareas de campo para Ernesto Aparicio, hermano de Gabriela y ex diputado provincial que murió en 2013 y a quien señalaron como el verdadero dueño de las fincas en conflicto (el Aybal y el Pajeal). Para los investigadores, los tres eran socios.

En sus declaraciones frente al tribunal, los narcos condenados en 2022 por lavado de dinero culparon al periodismo que “ejerce presión sobre la Justicia”. Delfín repitió una premisa que ya habían desarticulado los detectives que trabajaron en el caso: que él estaba en Buenos Aires en el momento del crimen para equipar una camioneta y hacerse estudios “porque sufre de gastritis”.

Los jueces, al igual que la fiscalía, consideraron que se trató de un viaje planificado como coartada. El jefe narco de la frontera admitió haber hablado “dos o tres veces con Moreno por la noticia de la chica”. Dijo que “no le gustaría que ninguna mujer le pase eso” y aseguró que el celular que usó en esa oportunidad “se lo robaron en Buenos Aires o Salta”. No hizo la denuncia. El análisis de cruces telefónicos realizado por agentes de Gendarmería lo dejaron sin escape.

Liliana Ledesma, asesinada por un clan narco en 2006
Liliana Ledesma, asesinada por un clan narco en 2006

Durante el debate, dieron su testimonio Elida Romero y Jesús Ledesma, la madre y el hermano de la víctima. Ambos relataron al tribunal los entretelones de la lucha de la mujer víctima para poder acceder a la llave de los tres portones que obstaculizaban el camino a los pequeños productores de la zona. Incluso, recordaron las constantes amenazas que anunciaban el asesinato. Entre ellas, la más inquietante: “Aparicio le dijo que le iba a tapar la boca”.

“Conforme el informe médico, Liliana presentaba heridas cortantes realizadas con elemento con filo y punta en pómulo izquierdo de 1 1⁄2 cm, comprometiendo planos musculares sin lesionar hueso. Herida cortante en labio inferior hasta mentón de 3 a 4 cm que seccionan todo el labio dejando a la vista encía y arcada dentaria dividiendo al mentón en dos a la altura media”.

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A juzgar por la herida descrita por el forense Luis Flores, la advertencia del ex legislador se cumplió. Liliana no murió al instante. Agonizó por 10 minutos sobre la estructura de hierro y madera hasta que su corazón dejó de latir.

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La violenta asunción de Cámpora en 1973: la bandera del ERP en el mástil de Plaza de Mayo y la suspensión del Te Deum

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Los disturbios en Plaza de Mayo

El miércoles 23 de mayo el mandatario chileno Salvador Allende llegó a Buenos Aires para las fiestas del 25 de Mayo y la transmisión del mando presidencial a Héctor J. Cámpora. Al pie de la escalerilla lo esperaba Alejandro Agustín Lanusse quien primero lo saludó militarmente y luego lo abrazo. Cuando los periodistas lo abordaron, Allende se incomodó y solo atinó a responder: “Después que salude al presidente Lanusse. No puedo romper el protocolo”. Luego sorprendió a todos los presentes cuando invitó a Lanusse a la residencia de la calle Tagle donde se alojaría para conversar amigablemente durante media hora. Antes de entrar a la residencia de la calle Tagle, el canciller argentino MacLoughlin le dijo al joven diplomático Eduardo Airaldi, su secretario privado, que lo acompañara porque “seguramente va a escuchar algo interesante”. En medio de una charla amena en el gran salón de la embajada, desde afuera se escuchaban los cánticos y gritos de los muchachos de la Juventud Peronista. También se oían los insultos a Lanusse. En un momento, mostrando su molestia, Allende le dijo al mandatario de facto: “Estos que están afuera finalmente le van a provocar la caída a Cámpora”. No sería la primera vez que Allende se dirigiría críticamente hacia la Juventud Peronista durante las ceremonias en Buenos Aires. El 25 de mayo, luego del juramento de Cámpora, y estando ya en el balcón de la Casa de Gobierno, el edecán diplomático argentino Ernesto Garzón Valdés le señaló a los jóvenes revolucionarios que lo ovacionaban. “Mire Presidente, son como un tigre”. La respuesta del mandatario chileno no pudo ser más clara: “Sí, tiene razón. Ahora, hay que tener cuidado porque cuando uno se monta en un tigre no sabe a dónde lo conduce”.

Disturbios en Plaza de Mayo Cámpora 25/5/73
Cámpora y su gabinete marchan hacia la catedral el 26 de mayo de 1973

El 25 de mayo de 1973, el entonces general de brigada Carlos Suárez Mason (el temido comandante del Cuerpo I en 1976) fue designado por el presidente saliente para izar el pabellón nacional en la Plaza de Mayo en la mañana temprano, antes de las ocho. Con su uniforme de gala en el asiento trasero y adelante el chofer emprendió la marcha entre su casa en la avenida Belgrano y la Plaza de Mayo. El trayecto fue corto pues por Diagonal Sur se llega muy rápido. Al entrar en la Plaza el auto sólo desarrolló una velocidad entre 15 y 20 km/h. Debía esperarlo una sección del comando en Jefe para izar la bandera. Su sorpresa fue que no había nadie esperándolo. Vio gente colgada del mástil central y trepada a la histórica pirámide. La bandera del ERP reinaba en la plaza izada en el mástil central. Atravesó la plaza en medio de insultos y patadas y trompadas arrojadas a la carrocería del automóvil, con todas las amenazas del caso, pero pudo arribar a la puerta lateral de la Casa Rosada. Suárez Mason bajó del automóvil y se dirigió hacia la entrada donde el centinela de guardia temblaba como una hoja en un temporal de viento, pues se encontraba solo frente a la multitud, entonces le ordenó dirigirse hacia el edificio del comando en Jefe del Ejército cosa que el soldado cumplió corriendo. Luego se dirigió hacia la calle Azopardo y paro en la escalinata de entrada cuando justamente llegaba al edificio el entonces Jefe de Operaciones y le ordenó:”Comunique al general Lanusse que no voy a izar el pabellón nacional en la Plaza, tomada por el terrorismo y cuyo mástil está ocupado por la bandera del ERP. Por cualquier cosa estaré en mi comando, en Remonta y Veterinaria”.

Disturbios en Plaza de Mayo Cámpora 25/5/73
En avenida Paseo Colón un grupo da vuelta un automóvil para quemarlo

En su comando Suárez Mason encabezó la ceremonia militar de la mañana y después el tradicional chocolate. Una vez que volvió a su casa les dijo a sus hijos mayores: “Vístanse con jeans y zapatillas y vamos a caminar. Estas cosas en esta vida las tienen que ver por si solos, con sus propios ojos y no se las tienen que contar los viejos”. Una vez cambiados salieron caminando por Tacuarí hacia avenida de Mayo y al llegar a Hipólito Yrigoyen pudieron ver cómo los activistas escupían y tiraban piedras al paso de una sección de cadetes de la Escuela Naval que venían formados en fila india por Tacuarí. Los marinos se formaron en grupo y pusieron armas al hombro y la turba retrocedió. Allí se observaba el principio de lo que vendría, destrucción por doquier e intentos de agresión a todo aquel que portaba uniforme, sea policía o integrante de las FFAA.

Disturbios en Plaza de Mayo Cámpora 25/5/73
Cámpora, Solano Lima, Bordaberry, Allende y el teniente Echazarreta en el Tedéum

El Cabildo era una choricería popular, la plaza invadida por personas armadas con palos, algunos con las caras tapadas. Ya se podía ver en directo el incendio de automóviles y de un colectivo sin que la autoridad policial intente un esbozo de respuesta, pues estaba totalmente superada. Llegaron padres con sus hijos, sonaron tiros desde el bajo de Libertador y aparecieron numerosos grupos con las banderas y carteles de las organizaciones armadas, y coparon la primera fila. No faltaron los encapuchados, algo que no se justificaba. No se sabía lo que pasaba en el Congreso y cuando el discurso de Cámpora ante el pleno terminó –habló tres horas– se esperaba su llegada en automóvil descapotable. Ni pensarlo, a esa altura de la jornada los desmanes parecían incontrolables. Grupos bien identificados habían tomado por asalto el palco oficial. Mirando hacia la Casa Rosada se podía ver cómo la pintaban con consignas guerrilleras (“casa montonera”) y se insultaba a los visitantes que se reconocían mientras los golpes sacudían sus enormes puertas. Al comandante de la Armada, almirante Coda, parecía que lo linchaban si no fuera que lo auxilió su custodia. Todo uniformado era agraviado. Uno de los momentos más difíciles fue ver como a pocos metros se volteaba a un policía de la División Azul y se le quemaba la moto. “Se van, se van y nunca volverán” (los militares) gritaba la gente, azuzada por la “militancia”. En un momento, en medio de las corridas, los gases y el humo de los autos incendiados, jóvenes con brazaletes de la JP intentaron establecer el orden, mientras se podían observar algunas caras conocidas: Soledad Silveyra, sonriente; Piero con un cartel, Juan Carlos Gené, David Stivel, Bárbara Mujica y al padre Carlos Mugica que se trepaba a la Pirámide.

Disturbios en Plaza de Mayo Cámpora 25/5/73
Cámpora y Lanusse en el acto

En el Salón Blanco de la Casa de Gobierno no entraba más gente. Era tal el desorden que Allende comentó: “Un poco más y también juro yo”. Tras entregar la banda presidencial, Lanusse salió por la puerta que da a Paseo Colón bajo la atenta mirada de los periodistas Enrique Bugati (Clarín) y Enrique Maceira (La Prensa), afirmando “yo no me ando escapando de nadie, me iré por donde vine”. El almirante Coda y el brigadier Rey partieron en helicóptero mientras en la plaza les dirigían todo tipo de improperios. Luego, Cámpora salió al balcón a hablar a la multitud.

Disturbios en Plaza de Mayo Cámpora 25/5/73
La multitud intenta asaltar la Casa Rosada

Para el entonces teniente Jorge Echezarreta, oficial del “Escuadrón Junín” del Regimiento de Granaderos a Caballo, el 25 fue una jornada inolvidable por lo traumática. “Me mandaron a la Catedral con mis soldados para atender el Tedeum (misa de acción de gracias) que se iba a realizar ese día, al que iba a asistir el presidente Cámpora y las delegaciones extranjeras. Desde las primeras horas de la mañana mucha gente pretendió invadirla. Tuvimos que cerrar las puertas y poner pedazos de mármol y escombros de una obra vecina como barricada y contener a la gente. No teníamos el armamento reglamentario, solo los sables. Nos quedamos ahí hasta pasadas las 20 horas en que me fue a rescatar el capitán Julio César Veronelli, a pesar de encontrarse con hepatitis. Adentro de la Catedral estábamos a oscuras, porque nos habían cortado el agua y la luz. Uno de los que pasó por esa situación fue Benito Llambí que estaba a cargo del protocolo del Tedeum (49 días más tarde sería Ministro del Interior)”.

Disturbios en Plaza de Mayo Cámpora 25/5/73
Desórdenes a una cuadra de Casa de Gobierno

“Afuera escuchábamos los cánticos “a la Casa de Gobierno la cuidan los granaderos, y después del 25 la cuidan los montoneros” Tuve que retirar a mis soldados de las calles para evitar que una multitud enardecida, pusiera sus manos sobre los hombres vestidos con uniformes de Granaderos e intentaran robar los tesoros de la catedral, las cenizas del General San Martín o el cofre del Soldado Desconocido. A la noche y cuando ya no quedaba nada por quemar y romper en la Plaza, fuimos rescatados por el teniente Luchessi y en el cuartel nos esperaba el coronel Daniel García. Se alegró mucho, por haber superado el episodio sin heridos, y me dijo: Tenemos que ir a dar gracias a la Capilla, y le respondí “mi Coronel, pasé 12 horas con Dios en la Catedral, tomando agua bendita, déjeme ir al bar, con mis camaradas”, se rió y me acompañó. El Tedeum se realizó el día siguiente y me tocó estar entre el presidente Cámpora y Vicente Solano Lima.

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Video: un histórico barra de Los Andes se enfrentó a los tiros con ocho policías desde su terraza

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Una cuadrilla municipal que realizaba tareas de limpieza en la localidad bonaerense de Villa Centenario, partido de Lomas de Zamora, dio aviso al 911 al advertir que un hombre vestido con la camiseta del club Los Andes amedrentaba a los vecinos con disparos al aire de un arma de fuego desde el interior de su domicilio.

Cuando el patrullero de la Policía Bonaerense arribó al lugar, el agresor se encontraba en el balcón de su departamento; ubicado en la intersección de las calles Ginebra y Plumerillo.

Al advertir la presencia de los efectivos, el sospechoso abrió fuego contra ellos y los policías respondieron con balas de goma debido a que había muchos transeúntes en las inmediaciones de la propiedad.

Al verse rodeado por los policías, el tirador intentó fugarse por los techos. Sin embargo, fue neutralizado por un policía que logró subir hasta el balcón y reducirlo.

El hombre fue identificado como Rodolfo Adolfo “Manguera” Aguilera, un histórico barra de Los Andes, de 59 años, quien fue aprehendido junto a su hijo Enzo Aguilera, de 25 años, por intentar ayudarlo a fugarse.

Al allanar el domicilio, los efectivos secuestraron una pistola calibre 9 milímetros marca Steyr con 6 municiones, que sería el arma con la que Aguilera habría disparado. Además, incautaron una bolsa con 50 municiones más y la suma de 3600 dólares.

Los policías rodearon el domicilio, ingresaron por los techos y redujeron al agresor que estaba en el balcón

Toda la secuencia de la detención fue filmada por un vecino, desde la ventana del primer piso de su vivienda. Allí se observan a, al menos, ocho policías que rodean el domicilio del agresor y que uno de ellos sorprendió a Aguilera por atrás mientras le estaba disparando a los efectivos. “Se metieron de chetos. Ahí lo agarra. Al piso el tranza”, relató el joven sobre el desenlace final del operativo.

El caso quedó bajo la investigación de la UFI N° 6 de Lomas de Zamora, a cargo de Gerardo Mohoraz.

Un motociclista grabó el momento en el que es asaltado

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Dos delincuentes fueron detenidos ayer por la DDI de Lomas de Zamora de la Policía Bonaerense tras haber protagonizado un robo a un motociclista en sur del Gran Buenos Aires a principios de mayo. La secuencia había sido registrada a través de una cámara GoPro ubicada en el casco de la víctima, que se encontraba prendida y grabando al momento del delito, lo que permitió que la DDI de Lomas de Zamora lograra identificarlos como autores.

El hecho se produjo el 1° de mayo de este año, cuando ambos delincuentes armados, a bordo de una moto Honda Twister roja y blanca, interceptaron a otro hombre en Lomas de Zamora y robaron su moto deportiva Kawasaki Ninja 400. El sitio del incidente fue la intersección de Avenida Presidente Perón y Rossi, en Parque Barón.

En las imágenes se puede observar cómo uno de los hombres, el acompañante del conductor, gira su cuerpo hacia atrás y le gatilla a la víctima. A los pocos segundos cae del rodado.

Además de la detención de los imputados, en el allanamiento por robo agravado, encubrimiento agravado y tenencia ilegal de arma se secuestraron algunos elementos que, de acuerdo con fuentes allegadas, “agravan su situación procesal”.

Los imputados fueron identificados como Ángel David Sandoval, de 21 años, y Hernán Davalos, de 20. Interviene en el caso la UFI N°1 de Lomas de Zamora.

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Fabrica bebés hiperrealistas, revolucionó las redes y genera controversia: “Acabamos de nacer, buscamos mamá”

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Parecen bebés de verdad, de carne y hueso. No solo a simple vista, sino también si se los mira en detalle. Pero no lo son. Se llaman “bebés reborn” y son superrealistas. “Cada muñeco es una pieza de arte”, asegura la fabricante Valeria Knust (39), que además de ser furor en las redes, es blanco de críticas despiadadas por su fascinante y minucioso trabajo de humanización de objetos.

Estos bebés de juguete están hechos de un vinilo especial que imita una piel suave y hasta deja ver algunas venitas o manchitas de nacimiento. Tienen cabello cuidadosamente injertado, ojos de cristal con pestañas y lágrimas falsas, una nariz y boca detalladamente esculpidas, y extremidades rellenas para que tengan el mismo peso que un bebé real. “En promedio pesan dos kilos y medios”, precisó Valeria, aunque también suele hacer modelos más pequeños a pedido de los clientes.

La mayoría de sus compradoras son mamás que se los obsequian a sus hijas pero también hay mujeres que los adquieren para coleccionar, revender o alquilar para producciones de fotos, videos o películas. Pero en otros casos se los usa para determinadas terapias, y es ahí donde se genera la controversia. Hay psicólogos que recomiendan a estos bebés para afrontar un duelo ante la pérdida de un hijo o para sobrellevar los problemas de concebir uno.

Estos son algunos de los bebés reborn que fabrica Valeria Knust

“No logro entender por qué los bebés reborn causan tanto revuelo. Recibo muchísimos comentarios negativos a diario y yo los publico para que se hagan visibles. Hay algunos que son demasiado crueles y hasta a veces me hacen sentir culpable por fabricarlos”, admitió Valeria, quien además remarcó que detrás de cada cliente puede haber impactantes historias de vida que muchos desconocen.

“De hecho, el primer bebé que vendí fue para una nena que estaba haciendo un tratamiento en el Hospital Garrahan. La mamá se lo compró con un fin terapéutico. Me contó que cuando llegaba al hospital le mostraba con orgullo su muñeca a los médicos y enfermeras. Sentí que aporté mi granito de arena para que se sintiera mejor. Si bien para la mayoría es solo un juguete para otros es un gran acompañamiento”, ejemplificó.

Los bebés reborn que fabrica Valeria llegaron a ser TT en la red social X. No solo por su aspecto hiperrealista sino también por la frase que eligió para acompañar ese video. “Estos bebés ya los podés comprar en Argentina”, escribió mientras mostraba las manos de una mujer maniobrando al muñeco, que hasta se le movía la cabecita como si fuese un bebé recién nacido.

“Lo que es la textura de la piel y el color se va dando en bases de capas, que requieren de horneado. Más o menos son entre 30 y 40 capas que necesita el muñeco para que la piel quede idéntica a la nuestra. Además, se va trabajando en capas traslúcidas para que se vean, por ejemplo, las venitas o alguna manchita de nacimiento”, especificó la artista.

Y agregó: “El pelo mohair, que también es importado, se inserta uno por uno con una agujita. A los bebés les hago como una especie de injerto, pelo por pelo. A mí me lleva entre 20 días y un mes armar un bebé con pelo si le dedico unas cuatro horas diarias, más o menos”.

El cuerpo de los muñecos se rellena con marmolina. “Eso hace que tengan peso en la cabeza y las extremidades”, explicó Valeria. Y en cuanto a las caras, aclaró que “ya vienen predeterminadas al comprar el kit” con las partes para armar el bebé.

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Fabrica bebés hiperrealistas y causa furor en redes: "Acabamos de nacer y buscamos mamá"
Valeria tarda entre como mínimo 40 días para fabricar un bebé reborn. “Es trabajo muy detallista y artesanal”, remarca

“Si alguien me pide que tenga una fisonomía en particular trato de buscar el kit que mejor se adapte a esas características. Hay un mercado grandísimo, con miles de caritas disponibles”, indicó. Lo que ella hace es ensamblar las partes, pintarlas y hacerle los detalles para que parezca lo más real posible.

“Hace poquito, una mamá me pidió que la bebé tenga en la piernita el mismo lunar que su hija. La idea era transformar esa especie de trauma que tenía la nena para que lo viera como algo normal”, recordó acerca del impacto psicológico positivo que también puede causar su trabajo

Tener un bebé completamente listo para vender le lleva a Valeria alrededor de 40 días de trabajo, si el cliente lo quiere pelado. Caso contrario, puede tardar más tiempo. La mujer suele tomar los pedidos con tres meses de anticipación y realiza solo uno a la vez. Es decir, una vez que termina con bebé recién arranca con el otro.

Fabrica bebés hiperrealistas y causa furor en redes: "Acabamos de nacer y buscamos mamá"
La artista compra los kits de bebés reborn por Internet, ensambla las partes, las pinta y luego le hace los detalles para que parezcan lo más real posible

Todas sus creaciones están disponibles en El sueño de Mía y Sol Reborn, tanto en Facebook como en Instagram. El nombre es en homenaje a sus hijas gemelas, que actualmente tienen 13 años y fueron las que le hicieron conocer a su mujer el apasionante mundo de los bebés reborn.

“Me enteré de su existencia en 2018 pero recién en 2020 me metí de lleno a investigar. Era casi imposible conseguirlos en Argentina y encima eran re caros”, recordó Valeria. Así que arrancó mirando tutoriales en YouTube y videos de otros fabricantes. “Practicaba con los bebés de mis hijas. Los desarmaba y los pintaba con acrílico para ir probando la técnica”, contó la mujer, que empezó de manera autodidacta como hobby y hoy es una de sus fuentes de ingreso.

El taller de Valeria está ubicado en su casa, en la localidad bonaerense de Banfield, partido de Lomas de Zamora. Durante el día trabaja en una cafetería en el centro porteño y después de las 19 horas -una vez que se pone al día con las tareas de las gemelas y los quehaceres hogareños- se dedica a fabricar bebés reborn.

Fabrica bebés hiperrealistas y causa furor en redes: "Acabamos de nacer y buscamos mamá"
Los muñecos que fabrica Valeria parecen bebés de verdad, de carne y hueso

“Aunque podría vivir de esto, soy consciente de que es un trabajo inestable. A veces estoy llena de pedidos y otras veces no. Es un trabajo muy artesanal que requiere mucha dedicación. Hoy por hoy, prefiero tener mi sueldo asegurado”, concluyó la artista, que puede llegar a hacer hasta dos muñecos por mes.

El valor de cada uno depende del trabajo final. “Los precios arrancan en $200 mil, los que no son tan realistas, y pueden llegar hasta más de $400 mil”, precisó Valeria. Los suyos cuestan entre $355 (los pelados) y $398 mil (con pelo).

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