Noticias de Bariloche
Inicio » Deportes » Las perlitas de la llegada de Sergio Romero a Boca Juniors: el anticipo de Eliana Guercio y el llamativo detalle en las imágenes que publicó el club

Las perlitas de la llegada de Sergio Romero a Boca Juniors: el anticipo de Eliana Guercio y el llamativo detalle en las imágenes que publicó el club

Eliana Guercio junto a su esposo, Sergio Romero

Boca Juniors anunció a Sergio “Chiquito” Romero como flamante refuerzo. “Llego al club más grande de Argentina”, fue su carta de presentación, en una conferencia celebrada en la Bombonera. “En este momento en lo único que pienso es en devolverle a Boca lo que me está dando y no en el seleccionado argentino. Si acá va todo bien, puede ser un desencadenante para volver a la selección, pero eso se verá con el tiempo”, continuó el arquero de 35 años, quien ostenta el récord de presencias con el buzo de la selección argentina.

“Estoy feliz con la posibilidad que me da Boca. Ya tomé el reto de ir a Venezia sabiendo que iba a pelear los puestos de abajo en Italia (descendió), y ahora vengo al más grande de Argentina a pelear por un lugar”, resaltó Chiquito Romero, quien tuvo una cálida bienvenida de parte del Xeneize.

Primero Boca Juniors compartió por un compilado con sus mejores momentos a lo largo de su trayectoria. Luego, compartió una foto con la figura del arquero vestido con la indumentaria del club y pisando en el arco del estadio que da la espalda a La 12. Y precisamente, un detalle no pasó desapercibido en la imagen: posó con unos guantes con los colores de Argentina.

“No sé de dónde salió que iba a jugar en la segunda de Italia. Sí es cierto que tenía ofertas de la Premier League, pero hablando con mi señora (la modelo Eliana Guercio) convinimos en que venir a vivir otra vez a Argentina y jugar en Boca era lo más conveniente”, advirtió.

chiquito romero boca juniors
El detalle bien argentino en los guantes de Chiquito Romero en su presentación en Boca Juniors (@BocaJrsOficial)

Justamente, Eliana Guercio fue la primera pimera en anticipar el gran salto que iba a dar su esposo. Días atrás compartió en su cuenta de Twitter e Instagram un video con la preparación física de Chiquito Romero. “Pasaron 4 meses, de verdad? Y estás ASÍ, mamita!!! Mejor que antes gracias a estos genios Luis García, Pablo Capuchetti, Walter Insaurralde, David Rabellino, Daniel Martínez, a toda la AFA por dejarlo rehabilitarse ahí, a Racing por prestarle el Tita y a Ale Santillán. Volvió💜!”, fueron las palabras de aliento que le dejó Eliana.

“Anteriormente pude venir ya a Boca cuando me llamó Guillermo (Barros Schelotto) y debo reconocérselo, porque fue el único que lo hizo en aquel momento, pero entonces era difícil porque tenían que pagarle mi pase a Manchester United”, reveló. Y aseguró que su “amigo” de los tiempos de la selección, Marcos Rojo, fue el que más insistió para que viniera a Boca. “Marcos se la pasaba quemándome la cabeza para que venga a Boca y ahora que me llamó Román (Riquelme), en tres días nos pusimos de acuerdo”, refirió.

“Por suerte en la AFA me pude recuperar muy bien (de una lesión ligamentaria) y debo agradecerle a (Claudio) “Chiqui” Tapia porque se puso a mi disposición para eso. Estoy físicamente bien, pero si me dicen de realizar una pretemporada para ponerme a punto, lo haré”, avisó.

Claro que en los últimos tiempos estuvo entrenándose en el club donde comenzó su carrera, Racing Club, por lo que se especuló con la posibilidad de que volviera a Avellaneda, pero finalmente ese llamado nunca se concretó porque su técnico, Fernando Gago, tiene bien cubierto ese puesto con Gastón “Chila” Gómez y el ya recuperado Gabriel Arias.

“Este era un paso importante en mi carrera para tener continuidad, y si me hubiera llamado Racing seguramente hubiera ido allí, pero esa oferta nunca llegó, así que sabrán ellos la puerta que tienen que ir a tocar. Esto es un trabajo y yo tengo hijos que mantener, así que no veo porqué se enojarían sus hinchas”, advirtió.

Esto repercutió inmediata y negativamente en el club de Avellaneda, cuyo presidente, Víctor Blanco, sostuvo que Romero no fue tenido en cuenta “porque Racing tiene dos arqueros de categoría como Arias y Gómez. Pero lo que dijo no es conveniente, y no digo que para siempre, pero por un buen tiempo se cerró las puertas de nuestra institución”.

Racing; AZ Alkmaar, de Países Bajos; Sampdoria, de Italia; Mónaco, de Francia; Manchester United, de Inglaterra y Venezia, de Italia, fueron las camisetas que vistió “Chiquito”, que con 96 presentaciones es el arquero con más presencias en la selección mayor argentina entre 2007 y 2018, cuando a último momento el entrenador de entonces, Jorge Sampaoli, lo dejó por lesión afuera del Mundial de Rusia. Hoy se sumó Boca.

LAS MEJORES FRASES DE LA PRESENTACIÓN DE CHIQUITO ROMERO EN BOCA JUNIORS:

l_yellow”>Tiene una frontalidad y una sinceridad a prueba de cualquier escenario adverso. Al mismo tiempo, es una persona muy recta y me parece shockeante que conjugue tanto su costado pasional como el racional. Ama lo que hace, y eso lo lleva para el lado de lo sanguíneo, pero es muy metódico porque planifica al detalle. Es una doble cualidad única. Y además es un formador, así arrancó y así alguna vez terminará. Todos ganan y todos pierden, pero él deja una huella y mejora al futbolista.

-¿Cómo valorás su proceso en el seleccionado teniendo en cuenta la eliminación en la fase de grupos en Corea-Japón 2002?

-Su camino está teñido por su eliminación. Eso sigue siendo lo más saliente del ciclo, no puede no ser el primer dato. Después, lo segundo a tener en cuenta es el respeto de sus propios dirigidos, el 99%; eran de élite, del principal escalón del fútbol mundial, y lo recuerdan como el que mejor intervino en sus carreras. Además, se fue en el momento en el que su Selección había virado hacia algo mucho más vistoso, incluso más que en la previa al Mundial, donde se notaba más autoridad. El de la Copa América y JJOO 2004 eran más atrapantes desde lo estético.

-Después vos hiciste “Messi, el genio incompleto”. ¿Fue un desafío? Porque parecería que del 10 ya se ha dicho todo.

-Ese era el punto. Otra vez me habían vuelto las ganas de escribir, pero ya no una biografía. Yo a Messi siempre lo admiré y me cautivó, pero hay más literatura en la derrota que en la victoria. Del Leo de Barcelona había poco que contar. Antes de la Copa América 2021, mi idea fue escribir una crónica de diferentes momentos suyos en la Albiceleste con el deseo de poder cambiarle el nombre al libro, hacerle una actualización y tachar el “in”. Salió, y estoy mucho más feliz porque le pude hacer esa modificación que tanto quería. Cualquiera se daba cuenta de que el que más merecía el logro era él. No creo que en la historia del fútbol haya habido un equipo que se pusiera tan orgulloso del título por un compañero y no tanto por lo personal.

-Vos tenés una relación especial con la familia de Leo. ¿Cómo fuiste cosechando eso?

-Pude hablar con el papá, que ha estado en todos los momentos de su carrera. Siempre detrás de una carrera como la de Messi tiene que existir un sostén como el de Jorge. Ha estado permanentemente, cuando viajaron a España todos juntos se terminaron quedando ellos dos. Hoy es diferente analizar lo que hizo que lo que fue haciendo: nos paramos con que es el padre y representante del mejor futbolista de la historia. De entrada, cuando llegaron, ni siquiera sabían si iba a poder ser jugador. Me dio algunas respuestas pese a que no es habitual que brinde entrevistas, pero me parecía que era necesaria su opinión. Suele decirse “detrás de todo gran hombre hay una gran mujer”. Bueno, en este caso, “detrás de todo gran niño, tiene que haber un gran padre”.

-Más allá del juego que armaste con el título. ¿Creés que le faltaba este trofeo con la Mayor al genio para ser completo?

-No le faltaba para ser mejor jugador, pero sí por un motivo personal. Un tipo tan competitivo como él, que no quiere perder ni en los entrenamientos, tenía ese deseo. Creo que pudo mostrarse y abrirse más después del título. El 11 de julio del 2021, Messi no fue mejor que el 9: solo tenía una medalla más en su casa. Y la medalla que más quiso. Cuando la consiguió, Leo consideró que estaba por encima de cualquier cosa, y mirá que ganó Champions. Lo de la Selección es la definición de la perseverancia, porque ese es su gran triunfo. Es su gran legado. De una derrota, una segunda o una tercera, puede haber una victoria.

-¿Qué cosas te sorprendieron cuando fuiste escribiendo esas crónicas y con qué sorpresas te encontraste?

-Me encontré con una pasión por el deporte, por el juego, por la Selección. Con una persona que es muy querido por quienes lo rodan, incluidos empleados de la AFA. Él es Superman para todos nosotros y está más cómodo siendo Clark Kent. Por algo este equipo, que lo vio más como Leo, lo tiene con una sonrisa permanente. Obvio que tiene ciertos rasgos de personalidad, pero a medida que crecés, encontró otro temperamento y liderazgo. No necesitaba ser líder porque había suficientes referentes que tomaban ese rol, no era innato. Pedía la pelota, pateaba los penales, pero con el tiempo se fue convirtiendo en el más grande del equipo. Es natural, no lo tenía en las venas como Diego, pero sí como algo de ascendencia pura. Al líder se lo reconoce y se lo respeta, que es algo que pasó acá. Le facilitó su proceso en el vestuario.

-Argentina tuvo una eliminatoria casi perfecta en 2002, y en la actualidad pasó lo mismo. ¿Creés que la Selección llega en un nivel similar al que mostró aquella camada?

-Puede ser que llegue con la costumbre de la victoria y con las ganas de más, sacando una enorme diferencia a nivel sudamericano. Creo que algunos jugadores están en la curva ascendente de su carrera, a diferencia de lo que pasó en Corea-Japón. Todos imaginamos que Lautaro Martínez va a jugar muchos años en Europa, y así puedo nombrar más: Cuti, Dibu… van a tener uno o dos Mundiales más. El otro punto que hay que tener en cuenta es cómo va a llegar este seleccionado, que ese aprendizaje lo tuvimos. Al jugarse la Copa en noviembre no van a jugar tan castigados, y aquello, hace 20 años, no lo vimos venir. Tenían mucho ajetreo encima y terminó siendo una pauta clave para la eliminación temprana. Creo que hay dos equipos en un escalón superior, que son Francia y Brasil, pero después venimos nosotros.

-¿Cuál es tu opinión sobre el proceso llevado a cabo por Lionel Scaloni en el seleccionado?

Quien dice que bancaba a Scaloni apenas fue oficializado, si no miente, exagera. A mí me parecía que era un lugar para un técnico de más experiencia, pero también hay que reconocer que en ese momento, los de mayor envergadura no querían venir. Tampoco había alguien que reuniera unanimidad absoluta. Sin embargo, el fútbol argentino tenía decenas y decenas de DT’s. El primer año fue de experimentación, casi como un casting, y el post Copa América 2019 fue ordenando todo. Es claramente un ciclo de menor a mayor que está en su punto más alto, después del título contra Italia.

-¿Vos creés que a Messi le falta un Mundial para ser el mejor de todos los tiempos?

-Es un poco injusto ese concepto, porque todos los tiempos han sido distintos. Discutimos si Maradona o Messi, y los que vieron a Pelé dicen que fue una cosa extraordinaria. Es incomprobable y una discusión eterna que se hace banal. No vi a nadie hacer con regularidad las cosas que ha hecho Messi; alguien tan ganador, tan efectivo, tan impactante desde todo punto de vista. Yo nací en el 80 y algunas cosas de Diego me las perdí, no tengo el recuerdo vivo. A Leo le falta un Mundial porque juega a ganar, porque juega un partido de truco y deja la vida. Va a llegar preparado como nunca, y ahora tendrá una nueva motivación. Hasta el último día seguirá soñando con eso que se le ha negado. No necesita un Mundial para ser mejor jugador, pero sí para ratificar su insistencia. Ojalá que se le pueda dar.

SEGUIR LEYENDO:

Macaya Márquez, el periodista récord de los Mundiales: “A esta selección argentina hay que adivinarla, es una cosa rara”

Entrevista a Walter Nelson, el relator que estuvo a un paso de ser futbolista: “Cuando murió mi viejo, no teníamos plata y tuve que salir a trabajar

Categorías

Hora actual en
San Carlos de Bariloche, Argentina