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Lifestyle

“No debí hacer eso”: ¿qué cosas nos perdemos por no salir de la rutina?

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Si sos de los que sale a comer y siempre elige el mismo plato, o cuando tiene que elegir un destino de vacaciones, opta siempre el mismo: estás bajo el efecto de familiaridad. Como cada lunes, nos encontramos en “No debí hacer eso”, un espacio donde abrimos la cocina de nuestras decisiones para conocer las razones detrás de cada una de ellas, aprender cuáles nos limitan y qué hacer para mejorarlas.

El sesgo de mera exposición, que básicamente funciona con el principio de familiaridad, es nuestra tendencia a preferir cosas, personas, lugares o momentos, simplemente, porque generamos un vínculo de comodidad con estos elementos.

¿Qué pasa? Generás un vínculo de preferencia con cada una de estas cosas y aunque no sepas bien por qué, comenzás a preferirlos. No hay una razón concreta por la cual tenemos que elegir una y otra vez el mismo plato o lugar, o por qué nos reímos de los chistes de un compañero en el laburo, que quizás es medio nabo, pero nos terminamos riendo igual.

En el fondo, el tema no es que preferimos cosas que ya conocemos; es que, a medida que nos repiten esas mismas situaciones o que nosotros elegimos repetirlas, nos terminan gustando cada vez más.

Anímate a conocer cosas nuevas y seguir tu curiosidad, lo que puede abrirte a nuevas experiencias y evitar caer en la repetición automática de decisiones, según expertos.
(Imagen Ilustrativa Infobae)

Ahora, volvemos a preguntar: ¿qué tiene de malo que tengamos un vínculo estrecho con las cosas que nos gustan o que tenemos preferencia, o que estamos más acostumbrados a hacer? Per se, no tiene nada de malo. Pero, ¿cuál es el problema? Muchas veces, por este vínculo que generamos, del cual a veces no somos ni siquiera conscientes, perdemos la oportunidad de conocer otras cosas que quizás nos gustan más.

Esto que te pasa a diario, sobre gustos de pizza o lugares para pasear, pero también con decisiones muy importantes en tu vida. Por ejemplo, si nacés en un pueblo de 700 habitantes, como yo, y las únicas profesiones que hay en tu entorno son: contador, médico o abogado, es difícil elegir una carrera que no tenga nada que ver con eso. Entonces, cuanto más te animes a probar otras cosas, mucho mejor.

Este es un sesgo que se viene estudiando hace mucho tiempo. Uno de los experimentos más famosos y que marcó este sesgo fue el de Robert Zajonc, en 1968. Para hacerlo, puso a un grupo de estadounidenses, todos de habla inglesa, a que empiecen a evaluar y ver qué tipo de palabras, en grafía china, les gustaban más. Estas palabras fueron completamente inventadas unos minutos antes de hacer el experimento.

pubertad - (Imagen Ilustrativa Infobae)
La repetición permite que el cerebro trabaje menos y todo se vuelva más automático y predecible, lo que nos hace preferir situaciones conocidas y evitar lo nuevo, según investigaciones.
(Imagen Ilustrativa Infobae)

¿Qué sucedió? A todo este grupo de personas, él iba a mostrarles las palabras una y otra vez. Incluso, había un grupo de palabras que se repetían muchísimo más y tenían más frecuencia.

Al cabo del experimento, ¿cuáles imaginás que fueron las palabras que eligieron los participantes? Aquellas que, por supuesto, más se repitieron fueron las que les terminaron gustando más. Las palabras no existían, no eran en chino real, ni nada. Pero terminaron eligiendo justamente esas porque la atracción aumentó con la repetición de esas palabras frente a ellos.

Hay dos razones por las cuales experimentamos este sesgo de mera exposición o familiaridad: el primero es porque nos da seguridad. Estamos programados y diseñados para que, ante situaciones nuevas que pueden percibirse como amenazantes, tengamos cuidado porque podrían representar un peligro para nosotros.

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Dos personas sentadas bajo una sombrilla en la playa, contemplando el mar en un ambiente de serenidad y descanso. La fotografía evoca la tranquilidad de las vacaciones y la importancia de tomarse un tiempo para viajar y desconectar durante un feriado o un largo fin de semana. (Imagen ilustrativa Infobae)
El efecto de mera exposición nos hace preferir lo familiar, generando un vínculo de comodidad con elementos repetitivos en nuestra vida diaria como elegir siempre el mismo plato en un restaurante o el mismo destino de vacaciones.
(Imagen ilustrativa Infobae)

Como cuando te mudas a un nuevo barrio por laburo, al principio, por más que te digan que es seguro y está todo bien, vas a estar alerta. No conoces, son lugares y negocios nuevos. Son caras que desconoces y estás todo el tiempo tratando de explorar un nuevo lugar. La sensación es que no tenés nada bajo control y que estás expuesto ante amenazas. A medida que pasa el tiempo, empezás a tener puntos de referencia, comenzás a construir el vínculo del que hablábamos, y finalmente te sentís más seguro.

Otra de las razones es que nuestro cerebro todo el tiempo busca economizar energía y crea atajos. ¿Qué pasa? Cuando nos enfrentamos a situaciones nuevas, como puede ser aprender un nuevo idioma, nuestro cerebro cambia de sistema y pasa del sistema automático a uno reflexivo, que requiere un esfuerzo mucho más grande.

¿Qué sucede con el caso de la mera exposición? Cuando algo se empieza a repetir, nuestro cerebro trabaja menos. Los atajos están ahí y todo se vuelve mucho más automático y fácil de predecir. Entonces, este sesgo, por sí solo, no es malo.

Está bueno tener hábitos, cuidarnos y tratar de funcionar de la manera más ágil posible. Pero, justamente, para protegernos y para eficientizar energía, muchas veces nuestros cerebros nos prohíben la posibilidad de explorar alternativas que pueden ser beneficiosas.

Grupo de turistas realizando kayak en un tranquilo lago de montaña, rodeados de un paisaje natural impresionante, como parte de una experiencia de vacaciones activas. La fotografía captura la esencia del turismo de aventura y deporte al aire libre, mostrando cómo estas actividades se integran armoniosamente con el camping y el disfrute de la naturaleza. (Imagen ilustrativa Infobae)
La repetición nos hace sentir más seguros y menos expuestos ante nuevas amenazas, lo que puede limitarnos a la hora de explorar nuevas alternativas y experiencias.
(Imagen ilustrativa Infobae)

Por eso te dejo tres tips para que no “caigas de cabeza” en este sesgo:

  1. Animate a conocer cosas nuevas y seguir tu curiosidad: hay cosas que naturalmente no van a suceder en tu vida si no das un paso y decidís probarlas. Lo que es más importante, cuando lo vayas a hacer, preguntate: ¿qué es lo máximo que puede pasar si me animo a hacer esto? ¿Qué es tan terrible? Entonces, probalo.
  2. Tener una actitud crítica y reflexiva ante cada elección que haces: el helado de dulce de leche que elegís, ¿es el que realmente te gusta o estás acostumbrado a eso? Quizás podés probar otro y está bueno que lo hagas. Tendemos a habituarnos a este tipo de gustos y situaciones, y no los cuestionamos bajo ningún concepto. Animate a hacerlo.
  3. Rotá: esa canción que tanto te gusta y escuchas una y otra vez, anímate a rotarla. Alternala con otros géneros, cantantes o artistas, y quizás, gracias a esas rotaciones, terminás siguiendo y explorando una nueva alternativa.

*Emmanuel Ferrario es docente universitario de economía del comportamiento, autor del libro “Coordenadas para antisistemas” y legislador de la Ciudad de Buenos Aires.

Lifestyle

¿Abrazás muy seguido a tu perro? La ciencia te explica por qué no hacerlo

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16 de junio 2024 – 15:00

Los perros son mascotas muy afectuosas, pero no siempre reaccionan bien a las muestras de cariño de parte de los humanos.

Las mascotas son parte de la familia, y como dueños se los suele incluir en todas las actividades. En este sentido, las muestras de afecto son mutuas, y los humanos tienden a brindarles el mismo tipo de cariño que se les da a otras personas. Pero no siempre es lo que más les gusta.

Sin embargo, los perros tienen sus propios instintos diferentes al de los humanos, por lo que hay que ser más cuidadosos con los gestos que tenemos con ello. Un reciente estudio, encabezado por Elizabeth Ann Walsh del Cork Pet Behaviour Centre en Cork, Irlanda, sugiere que abrazar a los perros podría no ser una forma adecuada de mostrarles afecto.

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Freepik.

Por qué no hay que abrazar a los perros

Los perros tienen el instinto de correr ante situaciones de peligro. Por más que el humano entienda lo que significa un abrazo, para ellos puede ser una señal de inmovilización, lo que puede generar un alto nivel de estrés, y por ende, provocar un ataque a quien lo abraza.

Los resultados del estudio mostraron que el 68,25% de los perros evitaban el contacto visual y apartaban la cabeza. En tanto, el 43,75% se lamían los labios o la nariz. Además, del total de perros estudiados, el 81,25% parpadeaba con frecuencia, el 60% bajaba las orejas y el 42,5% jadeaban.

Pero lo más llamativo y preocupante fue que en 67,5% de los videos, los perros exhibían comportamientos de mordida o mordisqueo dirigidos al humano que los abrazaba.

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Los expertos sugieren que, como alternativa al abrazo, se utilicen gestos menos restrictivos, como las caricias, los juegos o recompensas con golosinas.

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Lifestyle

El pueblo desconocido de Mendoza con paisajes impactantes y buen vino asegurado

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16 de junio 2024 – 17:30

Este destino turístico es ideal para visitar y conocer diferentes viñedos, además de disfrutar de la vista de la Cordillera de los Andes y hasta una Reserva Natural.

Los Chacayes es una localidad ubicada en Tunuyán, en la provincia de Mendoza, conocida tanto por su impresionante belleza como por ser un destino destacado para los entusiastas del vino en Argentina. Además, la región tiene una rica historia, reflejada en la Reserva Natural Manzano Histórico, uno de sus principales atractivos turísticos.

Situada al pie de la Cordillera de los Andes, Los Chacayes ha experimentado un notable crecimiento en su superficie de viñedos. Hace dos décadas, la zona contaba con poco más de 200 hectáreas dedicadas al cultivo de la vid; hoy en día, esa cifra ha aumentado a casi 2000 hectáreas, lo que equivale a un crecimiento del 1000%.

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De 200 hectáreas de viñedos, se pasaron a 2000 en muy poco tiempo.

De 200 hectáreas de viñedos, se pasaron a 2000 en muy poco tiempo.

Qué hacer en Los Chacayes, Mendoza

  • Paseos entre viñedos: Disfruta de caminatas entre viñas, cactus y montañas nevadas, a los pies de la Cordillera.
  • Visita a bodegas boutique: Descubre bodegas que producen vinos únicos, beneficiados por el terroir especial de la región. Un lugar ideal para los amantes del vino y de paisajes espectaculares.
  • Cabalgatas y trekking: Experimenta la emoción de montar a caballo o hacer trekking entre los viñedos.
  • Catas de vino: Reserva una visita a una bodega para participar en una cata de vinos.
  • Exploración natural: Realiza caminatas por las serranías, observa cóndores en su hábitat natural o simplemente disfruta del paisaje.
  • Gastronomía local: Saborea la cocina regional, con platos que incluyen cordero patagónico, trucha fresca de río y queso de cabra, acompañados de los vinos locales.

Cómo llegar a Los Chacayes, Mendoza

Para llegar a Los Chacayes desde la ciudad de Mendoza, se puede tomar la ruta 40 hacia el sur. El viaje, de aproximadamente 120 km, ofrece un paisaje andino que se vuelve cada vez más cautivador a medida que se avanza.

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Lifestyle

Paso a paso: cómo limpiar el lavavajillas con ingredientes caseros

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16 de junio 2024 – 13:00

Con estos consejos de limpieza vas a dejar tu lavavajillas como nueva sin necesidad de comprar químicos caros.

El lavavajillas puede ser un gran aliado para quienes se les hace tediosa la tarea de lavar los platos, sobre todo después de cocinar o luego de una reunión con muchos invitados. Además, hay cada vez más opciones y con mejores funciones que ayudan a la limpieza en profundidad hasta las fuentes mas sucias.

Sin embargo, como cualquier elemento de la casa destinado a la limpieza, este también acumula suciedad. La comida pegada de los platos, las bebidas azucaradas o la misma grasa de las ollas pueden estancarse entre los recovecos del lavavajillas y afectar su estructura, estropeándolo y acortándole la vida útil. Por eso te dejamos acá abajo la mejor forma de limpiarlo con elementos caseros y de fácil acceso.

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Cómo limpiar el lavavajillas en profundidad

  1. Limpiar el filtro: Lo primero que tenés que limpiar es el filtro del aparato. Es un cesto que se encuentra en la parte baja, justo debajo de las aspas. Si al desenroscar el filtro del lavavajillas sentís olor a podrido, es necesario que lo dejes en remojo durante 30 minutos en un bowl con 2 tazas de agua caliente, 2 tazas de vinagre blanco y un chorrito de jabón. Tras el tiempo en remojo, retirá toda la suciedad con la ayuda de un cepillo de dientes viejo que ya no utilices.
  2. Limpialo por dentro con una solución de vinagre y bicarbonato: Tenés que colocar 3 trazas de vinagre blanco dentro del lavavajillas, y en el hueco de las pastillas para detergente, 2 cucharada de bicarbonato. Luego, poné el ciclo normal de lavado, preferentemente a 65º C. El bicarbonato va a limpiar las superficies mas complicadas, mientras que el vinagre va a deshacerse del mal olor.
  3. Atención a la puerta: Con un paño húmedo en detergente y agua, repasá la junta de la puerta y las gomas. Las gomas de este electrodoméstico también acumulan grasa, suciedad e incluso moho. Si observás que hay moho, prepará una disolución de un chorrito de lavandina con agua fría y con un paño o esponja limpia esos sectores. No se aconseja el uso de lavandina en superficies de acero inoxidable.
  4. Limpiá las aspas: Las aspas y brazos que dispersan el agua también acumulan grasa y suciedad, pero solo es necesario una vez cada 6 meses. Además, según el modelo se pueden abrir o no. En ambos casos, se recomienda usar solamente agua y detergente.
  5. Cuidá el exterior: La parte de afuera del lavavajillas también se debe limpiar. Para sacar todas las manchas del uso y desinfectarla de cualquier germen que pueda haber quedado, usa una mezcla de limón, agua caliente y vinagre.

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