Noticias de Bariloche

¿QUÉ SERÁ DE…? Carlos Alberto “Pucho” Aragón, el multideportista

Fue pionero del squash en Bariloche, aunque también jugó al fútbol, integró la selección de la ciudad, corrió motocross, jugó a la pelota a paleta. Y es uno de los “Veteranos biónicos” que crearon el libro “Bariloche en mountain bike II”.

Carlos Alberto Aragón, más conocido como Pucho, se ha desempeñado en diferentes actividades. Su última “locura” fue reunirse con un grupo de amigos a pedalear para dar a conocer a través de un libro, varios senderos por donde se puede transitar libremente en mountain bike.

Nacido en Río Colorado el 22 de junio de 1947, arribó a nuestra ciudad con tan solo 18 años. Hijo de don Ramón Aragón y de Irma Delia Smidt, cursó sus estudios primarios y secundarios en Río Colorado, aunque luego culminó el secundario en nuestra ciudad. Tiene una hermana, Susana. Está casado con Ana María Vendramín hace 45 años, fruto de ese amor nacieron Maximiliano y Cecilia, quienes a su vez le dieron cuatro nietos, que disfruta (no en estas épocas).

Pucho es un hombre dueño de mucha cortesía y amabilidad, pero por sobre todas las cosas dueño de una tranquilidad inconmensurable. Aragón comienza diciendo “arribé a Bariloche cuando tenía 18 años, fue en el año 1965, un pariente mío trabajaba en una maderera, Madeco, y yo sin saber hacer nada, comencé a trabajar allí, aprendí mucho y estuve ahí 55 años ininterrumpidos”.

Arrancar a hacer deportes

Carlos Aragón indica que “con los deportes comencé en Río Colorado, a los 5 años hacía babifútbol, aprendí a jugar a la pelota a paleta y al fútbol. En el colegio hice mucho atletismo, creo que el único promedio 10 que tuve toda mi vida fue en Educación Física. Era buen lanzador de bala, disco y jabalina, hice un poco de salto y practicaba básquet. Es que en ese lugar, el club era como una parte de todos, no había otro lugar, de pibes siempre estábamos en el club, jugando a algo”.

Rumbo a Estudiantes de La Plata

Cuenta Pucho Aragón que “cuando estaba por terminar cuarto año, un amigo de la familia me lleva a Estudiantes de La Plata, así que me perdí quinto año porque estuve como diez meses en la ciudad de las diagonales, esto significó que me perdí de terminar la secundaria, cosa que hice cuando llegué a Bariloche. En algún momento vi que no iba a andar y volví a Río Colorado y de allí a Bariloche con 18 años”.

Derecho a la selección

Carlos Aragón es un hombre que tiene una enorme memoria de todo lo que ha transitado en su vida y prueba de ello es que indica, “yo llego a Bariloche y un tío me ficha para Independiente de inmediato, había receso en la Liga y comencé a jugar a la pelota frente a la escuela Las Quintas.

Recuerdo mucho a los hermanos Herrera. Nos manejaba Carmen Gómez, nos juntaba a todos y nos hacía jugar. Cuestión es que como el torneo estaba en pausa, la selección de Bariloche tenía que jugar la Copa Becar Varela, eran los típicos partidos regionales y me incorporan, sin haber jugado en ninguna entidad local así que mi debut en el fútbol de Bariloche fue con la selección en Esquel en 1966”.

Al motocross

Las dos ruedas pronto llamaron su atención y cambió pelota por fierros. Al respecto manifiesta que “jugué algún tiempo en Independiente y empecé a hacer varias cosas más, siempre me interesé por diferentes cuestiones. Un día fui a mirar una carrera de motocross y me entusiasmé. Esa semana fui a lo de Cacho Rosas, en lo de Garagnani y me compré una moto. En la primera competencia, mi debut, salí segundo y en la segunda, primero en categoría Junior. En ese tiempo se corría con Gilera o Zanella, no había otras marcas, eran todos injertos adaptados para hacer motocross. En las categorías mayores estaban Pichi Carrasquedo, Goyito Martínez, Gustavo Ezquerra y luego estaba la categoría como de ascenso o la que formaba que era la Junior, luego me casé y ahí se terminó mi actividad, eran otros los compromisos”.

Squash, pádel y pelota a paleta

Aragón fue uno de los pioneros de este deporte junto con Juan Esteban Pedernera. “En su momento practicábamos este deporte en la ciudad y la verdad es que éramos buenos, luego fueron apareciendo los más jóvenes y nos relegaron. Comencé a practicar pádel y he jugado varios torneos junto con mi hijo Maximiliano. Ya con los años esa pasión con la paleta, me llevó al frontón del Nahuel Huapi donde jugué muchos torneos, como los patagónicos que son varias veces en las que tenés que viajar a diferentes puntos del sur de la Argentina”.

Planeadores, esa pasión

Aragón se ríe, respira y luego suelta: “me pongo a pensar la cantidad de cosas que hice y la verdad es que son muchas. No sé por qué, un día pasé por detrás del aeroclub y me quedé mirando como flotaba un planeador. De inmediato comencé a preguntar cómo era todo. No tenía experiencia en vuelo, o sí y había sido bastante negativa. En un vuelo comercial viajé muy descompuesto. De inmediato me dije que si la gente venía a hacer esto, debe ser algo bueno. Cuestión es que me propusieron el vuelo de bautismo, me anoté en el curso y lo hice, algo de lo que no me voy a arrepentir nunca. Es fascinante, es de las mejoras actividades individuales que existe. Inclusive Bariloche tiene enormes ventajas por el viento, con un remolque de 500 metros se puede volar todo el día. Es tan buena la zona que llega gente de primer nivel, han venido campeones mundiales, gente de Europa y Estados Unidos. El dueño de Hard Rock Café estuvo hace poco tiempo y esta zona se ha promocionado mucho en cuanto a los planeadores”.

Devolver algo de lo que recibiste

El actual presidente del Club Nahuel Huapi sentencia que “siempre tuve el mismo pensamiento, hay que devolver algo de lo que las entidades o las organizaciones te dieron. Es que mientras vos te divertís hay mucha gente que trabajar para esa diversión. Integré la organización del motocross en Bariloche, pasé por el Rotary, por la Cámara de Comercio y me faltaba devolverle al Club Nahuel mucho de lo que yo había disfrutado siendo joven y con un par de amigos nos metimos y tomamos la posta de Ramón González, que ya llevaba varios años en la entidad, tratando de seguir con el trabajo”.

Llega el mountain bike

Capítulo extenso en su vida es el mountain bike, es que lleva, con algunos amigos, casi 20.000 kilómetros recorridos. Aragón cuenta que “me tengo que ir muy para atrás porque en casa de mis padres no había televisión, ni teléfono y casualmente mi único ídolo vivía frente a mi casa, Eduardo Sánchez, un enorme ciclista. No teníamos posibilidad de tener una bicicleta para mí y otra para mi hermana, así que era la de mi hermana que utilizábamos los dos. Cuadro de mujer y la usaba siempre yo más que ella. Inclusive tenía amigos que corrían y cuando se cansaban de entrenar, yo les pedía la bici para dar vueltas”.

Comenzar a pedalear

Aragón prosigue con el relato e indica que “tenía unos 50 años y un día me llama Luis Razza y me dice que estaban con su hijo saliendo a andar en bici. Empecé a salir solo. El primer día que encaré Esandi tuve que parar tres veces, a los tres días ya paraba una vez y luego ya la subía y comencé a andar por todos lados. Con Juan Pablo Falaschi y Juan Pablo Razza (“Veteranos biónicos”) comenzamos en la semana a buscar información sobre circuitos y los fines de semana hacíamos las salidas. Juan Pablo Falaschi llevaba una birome y una libretita siempre y anotaba todo, nunca le preguntamos por qué lo hacía, pero con el paso de los años y luego de hacer muchas excursiones desarrollamos un mapa con todos los circuitos que habíamos hecho, salió muy lindo ese mapa”.

El primer libro

Los cuatro continuaron con sus aventuras, Aragón sentencia que “luego organizamos un cruce por Pérez Rosales, hoy lo hace mucha gente. Fuimos dos días y con esa excursión hicimos un libro a todo color. Con el tiempo logramos el cruce de la cordillera por Lago Puelo, eran cinco días y fue otro libro hasta que decidimos que salga Bariloche en mountain bike II. Para que esto salga bien, volvimos a repetir la mayoría de los circuitos, pero esta vez con GPS, con más de 60 excursiones, consejos, tips, los mapas. Fue una gran experiencia”.

Bariloche -Las Grutas

Sereno, pero a la vez curioso Aragón sigue contando que “aparece Marcos Visconti con Carlos Santonato y plantean un viaje a Las Grutas.

Físicamente estábamos muy bien así que lo programamos y lo hicimos con Gustavo Morlachi, y Juan Muhlempford. El primer viaje lo hicimos con mochila y lo programamos para parar en hoteles, en Ingeniero Jacobacci, Ramos Mexía, Valcheta y Las Grutas, lo hicimos en cuatro días. Luego se fue ampliando todo y contábamos con grupos de apoyo con camionetas y lo hicimos en tres. Durante 10 años el grupo se mantuvo, siempre los mismos, Marcos Visconti, Miguel Salamida, Carlos Viaene, Beto García, además de los anteriores y se iban sumando. Luego el camino lo asfaltaron y comenzamos a buscar otras alternativas, pasando Río Chico, la meseta de Somuncurá, Cona Niyeu hasta llegar a Las Grutas, fueron siete años más”.

Por el Bicentenario

En el 2010 tuvieron una idea y Carlos Aragón la cuenta. “En 2010 se cumplía el Bicentenario de la República Argentina y decidimos salir desde Puerto Montt, haciendo el corredor bioceánico hasta Las Grutas. Fue espectacular, logramos hacerlo en cinco días”. El hombre lleva algunos kilómetros pedaleando, seguro cerca de los 20.000 km, y tiene muchas ganas de superar esta marca.

Hora actual en
San Carlos de Bariloche, Argentina

Categorías