Noticias de Bariloche
Inicio » Actualidad » Rodrigo Cañete: “Voy a iniciar acciones legales para que me den el premio Peter C. Marzio”

Rodrigo Cañete: “Voy a iniciar acciones legales para que me den el premio Peter C. Marzio”

El crítico Rodrigo Cañete, quien por estos días es noticia por la polémica en torno al Premio Peter C. Marzio -que se le adjudicó por un ensayo pero días después se le revocó por pedido de asociaciones de arte que lo acusan de “bullying y hostigamiento”- dijo que iniciará “acciones legales” contra el ICAA de Houston, la institución que le otorgó la distinción: “Hasta ahora yo era un resentido, un idiota, no se me leía. En el momento que ‘el imperio’ me reconoce, ahí salen a romper todo. Y el imperio actuó mucho más provincianamente que los argentinos”, sostiene.

En una entrevista con Télam, el creador del controversial blog Love art not people señaló que está “hablando con abogados de Estados Unidos” para iniciar una demanda judicial contra el International Center for the Arts of the Americas at the Museum of Fine Arts Houston (ICAA-MFAH) y por otra parte aseguró que “a partir de ahora el blog va a ser muy distinto” porque su “labor performativa ya está hecha”, e incluso deslizó la posibilidad de retirarse de Internet.

Frente a las acusaciones por parte de asociaciones argentinas -como el colectivo Nosotras Proponemos (NP), la Asociación Argentina de Críticos de Arte (AACA) y Curadorxs en Diálogo- que repudiaron el premio a Cañete por sus posteos “violentos, misóginos, gordofóbicos y transfóbicos”, el ex subsecretario de Cultura durante el gobierno de Eduardo Duhalde, respondió que en su blog utiliza “una lógica de observación en un contexto de humor, como una red carpet”.

“Yo ya probé lo que tenía que decir, esa ‘mafia del amor’ quedó en la historia del arte argentino”, dice el crítico afincado en Inglaterra en referencia a una expresión varias veces utilizada en su blog para -según él- explicar exposiciones, premios y subsidios en el arte contemporáneo argentino.

Con firmas a favor y firmas en contra en la plataforma Change.org, la controversia casi no ha dejado margen para hablar del contenido del ensayo de Cañete (Buenos Aires, 1972), premiado inicialmente por su “renovada lectura del programa estético implementado por el Centro Cultural Ricardo Rojas” en los 90, ni mucho menos de su flamante libro “Historia a contrapelo del arte argentino”, que acaba de publicar la editorial Penguin Random House.

– Télam: ¿Imaginaste que todo este revuelo en torno al premio podría derivar en una impensada campaña publicitaria para el libro que acabás de publicar?

– Rodrigo Cañete: (ríe) No. Estoy trabajando en mi segundo libro, en inglés -de donde surge el ensayo que presenté al premio Peter C. Marzio- y un tema que lo recorre mucho es la invisibilización. Argentina es un país de grupos de pertenencia y yo pensé que por no pertenecer a esos grupos el libro iba a pasar sin pena ni gloria, salvo por la manija que le puedo dar desde el blog, que no es poca. Pero no ocurrió eso.

“Le tendría que enviar un cheque a los cancelatorios, a Mari Carmen Ramírez (directora del ICAA) porque la primera tirada de 1500 ejemplares se vendió en dos días”.

Rodriigo Cañete

– T: ¿Tuviste novedades respecto al premio?

– RC: No. Estoy hablando con abogados en Estados Unidos porque voy a iniciar acciones legales contra el ICAA ya que el premio fue dado por la excelencia de un texto. No hay ‘trust conditions’ (condiciones de confianza) en el contrato que digan con qué criterios éticos, morales, te lo pueden quitar. Y si ese sea el caso, en EEUU estoy protegido por la primera enmienda, en el contexto de lo que es mi blog. El premio -que consiste en tres mil dólares y en una publicación muy prestigiosa- me fue revocado por “otros escritos” pero nunca me dieron el beneficio de saber a qué escritos se referían. Fue entregado por un jurado plural que tuvo la opción y la obligación de googlearme antes.

– T: Asociaciones argentinas pidieron que se impugne el premio, no por el contenido del ensayo, sino por otros parámetros como el contenido de tu blog, en el que se te acusa de ejercer “bullying, hostigamiento, acoso psicológico y moral”. Teniendo en cuenta que realizaste posteos diciendo que determinadas personas eran feas, gordas…

– RC: (Interrumpe) No es verdad. Lo de gordo no es verdad, lo de feo sí. Hay una diferencia entre intolerancia, discriminación y observación. Discriminación es: te echo, o no deberías estar en tal lado porque sos feo. Decir que una persona es gorda o flaca en sí misma es una calificación. El problema acá es la devaluación del concepto de intolerancia y discriminación. Cuando a mí me dicen transfóbico, acá en Argentina están matando gente trans. Te interrumpí…

– T: ¿Sentís que de algún modo, para pedir cancelarte, usaron la misma lógica que vos utilizas en el blog?

– RC: En el blog -que para mí es una performance de intervención estética sobre la realidad- usé una lógica de observación en un contexto de humor. Es diferente cuando usas cualquier tipo de observación como un arma para generar un efecto que perjudique a la otra persona, de manera concreta. A mí me están sacando un premio por ciertas (no sabemos cuáles) observaciones en contexto de humor, como criticar en una red carpet. Creo que la diferencia está entre un uso fascista de este armamentismo del lenguaje que ha generado la corrección política, y un blog que está usando el humor en un momento en el que el humor ha desaparecido. Si comparamos con otras décadas, que teníamos programas de humor como “No toca botón”, Gasalla, Batato Barea, etc. han desaparecido esos programas. Debería preocuparnos esto porque fue iniciado por funcionarios públicos. Y todo esto se enciende porque a mí me reconocen. Hasta ahora yo era un resentido, un idiota, no se me leía. En el momento que “el imperio” me reconoce, ahí salen a romper todo. Y el imperio actuó mucho más provincianamente que los argentinos. Ellos publicaron el statement en redes antes de comunicármelo a mí, es decir, alguien que pone la tarasca en Houston mandó el pedido y Ramírez me cortó la cabeza ejemplarmente con un acto público de demostración de lealtades a quien tiene que demostrarlas. Y se llevan puesta la constitución del país.

– T: La lógica imperativa en redes, en todos los casos, es que cualquiera publica algo y salen muchos detrás a subirse al escarnio, sin confirmar si algo es cierto o no, sin pruebas ¿Creés que algo de eso operó en tu “cancelación”?

– RC: Cuando comenzamos la conversación mencionamos El ministerio de la Verdad, de “1984” de George Orwell. Fijate cómo Internet termina siendo el arma de doble filo más peligrosa. No me sorprendería que dentro de no mucho tiempo nos terminemos retirando de ahí. Termina sin tener sentido, así que me quedo con el libro como modo de comunicación. Si el 50 por ciento de las reacciones en mi contra tienen algo de verdad yo debería preocuparme por lo que estoy haciendo. Y me preocupo. Yo ya probé lo que tenía que decir, esa mafia del amor quedó en la historia del arte argentino indudablemente. Ahora, ¿Cómo caminar hacia adelante? Quizás poner visibles a los que no les daba visibilidad, poner mi talento al servicio de algo más productivo que generar (queriendo o no) una energía tan negativa.

– T: El blog nació casi como por ejercicio catártico, que luego, según tus palabras, se convierte en una acción performativa. ¿En qué momento ocurre ese quiebre? ¿Cuándo empezás a ser “un francotirador” según tus palabras, contra el sistema del arte?

– RC: Al comienzo tenía algo de terapéutico, sí. El blog tuvo muchas etapas, el momento catártico inicial tuvo que ver con que yo necesitaba escribir. Y te das cuenta que tenes un efecto sobre la gente. La primera vez que vine a Buenos Aires la gente me abrazaba y eso me dio mucha alegría y algo de narcisismo. Pero pronto me di cuenta que ese no era yo, podía alimentar ese narcisismo armando un personaje del “pobre Cañete”. Y dije, si algo no quiero ser en la vida es una víctima.

Mi relación con el blog se transformó bastante. Varias veces pensé en cerrarlo, y aun lo pienso. Me consume tiempo, energía y no me da ingresos. En aquel momento tomé la decisión de hacer del blog un lugar que sea un foro, con reseñas, críticas, con mi impronta. Y con esta crisis reciente entramos en una tercera etapa. Me tomo en serio la negatividad que generó el blog. No me voy a subir a los dos mil que firmaron la petición y a los mil que me leen todos los días. Mi lugar es transformar el blog en una fuerza positiva, de dar visibilidad a esos que no la tienen y poner mi talento al servicio crítico, de selección de artistas que no tienen la oportunidad de estar en ese mainstream. El que me quiere leer que me lea. Los que hicieron este quilombo pueden no leerme. Lo que pasó, en fin, me lo tomé en serio. Creo que esto fue como un llamado de atención de que tengo que salirme de toda esa cosa.

Categorías

Hora actual en
San Carlos de Bariloche, Argentina