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Política y Economía

Salarios y jubilaciones: en qué momentos y condiciones económicas de los últimos 18 años tuvieron el más alto poder adquisitivo

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Los ingresos en valores reales de la población han perdido poder de compra, sean jubilados o trabajadores, a lo largo de la última década (EFE)
Los ingresos en valores reales de la población han perdido poder de compra, sean jubilados o trabajadores, a lo largo de la última década (EFE)
(Juan Ignacio Roncoroni/)

En una economía que arrastraba un ritmo de inflación vertiginoso del año anterior, con un pico de 25,5% en diciembre 2023, y poco más de una década sin crecimiento del PBI promedio por habitante, que es una de las consecuencias más palpables de los desbarajustes monetarios y fiscales que predominaron en ese período, no sorprende que los ingresos en valores reales de la población hayan perdido poder de compra, sean jubilados o trabajadores.

De ahí que, por el contrario, frente a un proceso de clara desinflación, en particular acelerado desde febrero último, al menos en comparación con las previsiones que hacían las consultoras locales que participan del Relevamiento de Expectativas de Mercado que hace el Banco Central de la República Argentina para marzo y meses siguientes, no sorprende que los salarios y jubilaciones comenzaran a mostrar señales de lenta recuperación y a partir de ahí los indicadores de consumo, en todos los casos respecto del mes inmediato anterior, no así en comparación con el año previo.

Con base real igual 100 en enero de 2007 el índice del SMVM descendió a 45,30 puntos en enero; el Ripte a 74,99 en febrero y el de la jubilación mínima con bono a 62,22 puntos, también ese mes

Los datos hasta abril que surgen de las estadísticas oficiales de Salario Mínimo Vital y Móvil; Remuneración Imponible para el Trabajador Estable (Ripte) –estimado en base al adelanto que hizo el ministro de Economía sobre la base de un relevamiento de la Secretaría de Comercio de que habría superado a la inflación de ese mes (toma en cuenta al conjunto de los asalariados registrados por el Sistema Integrado Previsional Argentino, con una antigüedad mínima de 13 meses, del sector público y privado, por el componente remunerativo)–, y el haber mínimo previsional con bono complementario, dan cuenta de que en entre enero y febrero últimos se registraron los valores mínimos en términos reales (ajustados por inflación).

Con base real igual 100 en enero de 2007 el índice del SMVM descendió a 45,30 puntos en enero; el Ripte a 74,99 en febrero y el de la jubilación mínima con bono a 62,22 puntos, también en el segundo mes del corriente año.

Mientras que las mejores relaciones en capacidad de compra de las canastas de indigencia y pobreza para un adulto –en este caso la serie ininterrumpida disponible en el sitio del Ministerio de Economía parte desde enero 2013–, se anotaron en los picos de las pandemia de Covid-19 para los perceptores de la jubilación y pensión mínima, con 4,02 y 1,66 veces, respectivamente, muy lejos del poder adquisitivo actual que cayó a 2 y 0,9 veces, en cada caso.

Los expertos en el análisis y estimación de la canasta promedio del adulto mayor destacan que esas relaciones son sensiblemente peores para jubilados y pensionados, por la incidencia que tienen los gastos en medicamentos y cuidados especiales.

Las mejores relaciones en capacidad de compra de las canastas de indigencia y pobreza para un adulto por parte de jubilados y pensionados se registraron durante la crisis sanitaria de 2020 y para los asalariados en 2013

En el caso de los asalariados, siempre respecto del valor de la Canasta Básica Alimentaria y Canasta Básica Total para un adulto, los mejores índices tuvieron lugar predominantemente en el curso de 2013, ya con cepo en la economía y controles de precios, aunque sin la magnitud de los desequilibrios acumulados en el último año, con 0,4 y 10,4 veces el umbral de indigencia (CBA) para quienes cobran SMVM y Ripte, respectivamente, y 0,2 y 4,3 veces, sucesivamente respecto del umbral de pobreza (CBT).

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En cambio, si se vinculan los ingresos con la inflación general se obtiene que los niveles máximos se registraron durante la crisis sanitaria para los jubilados y pensionados de la mínima con 135,4 puntos base 100 en enero 2007 –actualmente está en 77,3–; en octubre 2011, preimposición del cepo cambiario, para la franja de trabajadores con remuneraciones en torno al valor de referencia piso del SMVM, con 118,7 puntos –hoy arroja 46,9– ; y un año y medio después, en mayo 2013, para el promedio de los trabajadores registrados en el SIPA, con 135,1 puntos, para abril se estimó en 77,2 puntos.

A dólar de mercado y oficial

Los resultados en cuánto a valores máximos y mínimos de la serie cambian notablemente cuando la variable de referencia es el tipo de cambio de pesos por dólar, tanto cuando se toma el oficial como el libre.

Así, en el caso de la paridad que fija discrecionalmente el Banco Central para la liquidación del comercio exterior y las transacciones financieras autorizadas, los mínimos de la serie que se inicia en enero de 2007 tuvieron lugar en agosto de ese año para las jubilaciones, sobre el fin del gobierno de Néstor Kirchner, con USD 168,25; en enero de ese año para el salario promedio registrado, USD 550; y en enero último para el Salario Mínimo Vital y Móvil, ya con la presidencia de Javier Milei, al demorarse la corrección tras el sinceramiento cambiario del 13 de diciembre 2023 que lo llevó del equivalente a USD 413 en noviembre a USD 243 y luego a 191 dólares.

En esa medición, los máximos se anotaron en septiembre 2015, sobre el fin de la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, para las jubilaciones, con USD 458 (en abril equivalió a USD 278); en agosto de ese año para el SMVM, USD 604 (actual USD 254); y en noviembre de ese año para el Ripte, con USD 1.612 (para abril se estimó en 886 dólares).

Niveles objetivo

Como ocurre con el tipo de cambio real de equilibrio, determinar cuáles son los niveles medio a los que deberían tender los ingresos de los argentinos, para poder recuperar el poder adquisitivo perdido a lo largo de la última década, no es un ejercicio sencillo y el resultado será siempre cuestionado, sea porque:

  • cambiaron los hábitos de consumo y la carga impositiva;
  • mientras las remuneraciones y las jubilaciones se ajustan periódicamente – últimamente con frecuencia mensual en el caso de los haberes previsionales y en algunos salarios de sectores con alto poder de los sindicatos-, la canasta de gasto de los hogares de referencia del Indec se actualiza cada 10 años -está próxima a cambiarse, con base en 2018, aunque también ya quedó en parte “vieja” por la irrupción de las billeteras digitales y aceleración del avance de la tecnología en las empresas y familias-;
  • no existe una serie larga por rama de actividad;
  • no existen estadísticas oficiales sobre los cambios en la productividad del uso de los factores, en particular del trabajo.

Una aproximación muy simple y rudimentaria es comparar los valores actuales en términos reales y en dólares con el promedio de la serie histórica de 18 años, arroja los siguientes resultados:

  • Jubilaciones y pensiones de la mínima, con bono: Ajustadas por inflación la media de la serie es de 100,45 base enero 2007, recuperar ese nivel requiere de un aumento real de 23%. Ese ejercicio en dólares al cambio oficial ubica el valor de referencia en USD 300,1 y en USD 233,9 al libre. En el primer caso está atrasado en 7,5%, en tanto en el segundo el nivel de abril fue 1,2% más alto.
  • SMVM: El promedio histórico es de 89,4 puntos en valores reales, 90,5% superior al nivel fijado por el Gobierno nacional para abril último. Al tipo de cambio oficial y libre la media es de USD 389,1 y USD 317,6, respectivamente, 56% y 46% más alto que el fijado para abril último, respectivamente.
  • Ripte: Ajustado por la variación mensual del Índice de Precios al Consumidor el promedio de enero 2007 a abril 2024 es de 113,2 puntos, 47% mayor que el actual; en tanto al tipo de cambio oficial arroja USD 1.083 en comparación con USD 886 del presente; y convertida al libre la distancia se acorta a 11%, USD 847 sobre sobre 755 dólares.

Si como se espera la actividad en general comenzará a consolidar la recuperación, más aún en comparación con la depresión que se registró en el segundo trimestre 2023 cuando gravitó marcadamente la sequía sobre la producción agrícola-ganadera pampeana y su cadena de valor, se afirma la desinflación con la postergación de los aumentos que estaban planificados sobre las tarifas de los servicios públicos, la incipiente recuperación de los salarios podrá afirmarse, aunque en forma muy heterogénea, comenzando por sectores con gremios fuertes, como bancarios, comercio, estatales y personal de casas particulares, principalmente.

Ya se sabe que los haberes de jubilados y pensionados cobraron en mayo y se anunció para junio, con aumentos que, según las expectativas de mercado, habrían superado nuevamente a la tasa de inflación, en particular los que perciben más de la mínima garantizada.

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Política y Economía

Rusia criticó a Javier Milei y consideró como “acto hostil” el apoyo del Gobierno a Ucrania

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El gobierno de Rusia cuestionó la decisión de “máximo apoyo” a Volodimir Zelsnki, que este domingo expresó el presidente Javier Milei durante su presentación en la Cumbre de Paz en Suiza. La gestión del Vladimir Putin alertó sobre el posible envío de armamentos en ayuda a Kiev, al que calificó como “acto hostil”.

A través del embajador en Buenos Aires, Dmitry Feoktistov, Putin advirtió que su administración siente una “profunda decepción” con las relaciones con Milei.

Rusia criticó el apoyo de Javier Milei a Ucrania

“Las informaciones sobre el posible envío de tanques argentinos a través de Alemania, similar al acuerdo de los aviones con Francia, también son preocupantes. Hemos comunicado claramente y con firmeza a Argentina que tales acciones serán consideradas acciones hostiles contra Rusia“, resaltó el diplomático ante medios rusos, según la agencia china Xinhua.

En la misma línea, aseguró que espera que la gestión de Milei se abstenga de interferir en la guerra abierta entre Ucrania y Rusia, y continúe por las sendas de la neutralidad para “preservar la naturaleza amistosa de las relaciones ruso-argentinas, que históricamente han sido inmunes a tendencias políticas”.

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Por su parte, Feoktistov hizo eco de la solicitud del Gobierno para integran la OTAN y rechazó la participación del ministro de Defensa, Luis Petri, en la reunión del Grupo de Contacto para la Defensa de Ucrania en Bruselas, conocido como el “formato Ramstein”.

“En cuanto a la participación del ministro argentino de Defensa, Luis Petri, en la reunión de Bruselas, dentro del marco de la coalición Ramstein, todavía no hay comentarios oficiales desde la parte argentina. El hecho cierto del acercamiento entre Buenos Aires y los patronos militares de Ucrania nos causa una profunda decepción”, declaró el diplomático.

Asimismo, puntualizó: “En abril, Argentina solicitó el estatus de socio global de la alianza. Francamente, no comprendemos cómo otorgar este estatus puede mejorar la seguridad de Argentina”.

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El respaldo de Javier Milei a Zelenski

Los dichos del representante del gobierno ruso hacen referencia a las actividades de Milei de los últimos días luego de su reunión bilateral en Suiza con Zelenski, quien le entregó la Orden de la Libertad en un encuentro bilateral, y su presencia en la Cumbre Global por la Paz.

“Quiero expresar, en nombre del pueblo argentino, nuestro máximo apoyo al pueblo de Ucrania, y a nuestro amigo Volodomir Zelenski, ya que como defensores de la idea de la libertad repudiamos cualquier forma de violencia”, supo declarar el mandatario libertario.

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Política y Economía

No todas las lunas son lunas de miel

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A 180 días desde su inicio allá por diciembre de 2023, el gobierno mantiene su postura sobre el origen interno de los desequilibrios a corregir, aunque postergando (a veces cambiando) varios de los pilares de lo que sigue siendo un esquema de transición que puede dividirse en tres etapas bien diferenciadas.

El arranque

El esquema arrancó por una fuerte devaluación del tipo de cambio oficial, que le dio aire al gobierno a través de dos canales. Por un lado, redujo la brecha y eliminó parte de los incentivos que contribuyen a demandar reservas. Por el otro, los salarios nominales no aumentaron en la misma proporción que los precios, por lo que la caída en la demanda contribuyó a reducir el PBI, y hacerlo converger bien por debajo del producto máximo que permite el balance de pagos. Compró tiempo.

Al mismo tiempo tanto el Tesoro Nacional como el Banco Central han venido coordinando un manejo de tasas de interés negativa que, dado el cepo, ha forzado a los agentes a mirar hacia adelante. Motosierra, licuadora y bicicleta (tanto a proveedores del Estado como a importadores) le permitieron al BCRA no solo eliminar el financiamiento al Tesoro sino también reducir el peso de los pasivos remunerados respecto al PBI.

De esta forma, con menos demanda efectiva, la brecha cambiaria en mínimos, tipo de cambio real alto (lo que supuso un incentivo para liquidar exportaciones, energéticas primero, del agro después), y que se corrió parte de la demanda de divisas del mercado de cambios, la autoridad monetaria logró comprar reservas de forma acelerada, lo que contribuyó a anclar las expectativas en el corto plazo y evitar que la corrección derive en una dinámica caótica.

Todo tiene un final

Uno de los pilares de la transición fue el fijar un crawling peg entorno del 2% mensual, el que se mantuvo independientemente del nivel inicial y la dinámica posterior de la inflación. Dado el componente exógeno de los bienes y servicios regulados, esto generó una fuerte apreciación cambiaria que ha restado incentivos para liquidar en el corto plazo. Esto, combinado con una serie de bajas en las tasas de interés, fue generando una serie de tensiones que dio lugar finalmente a un salto en los dólares financieros y a un fuerte aumento en la brecha, que ahora se ubica bien por encima del 40%. Y es acá donde el gobierno se fue encerrando en su propio laberinto, aferrado a dos elementos de los que necesita desprenderse, no se ve el cómo y empiezan a pasarles factura: el cepo y la recesión.

Por un lado, esto fue limitando los incentivos originales para la oferta de dólares, mientras la demanda fue recuperando espacio y terminó por sacar nuevamente del mercado al BCRA, en un momento del año en donde el campo debería estar liquidando en forma más acelerada. Al mismo tiempo, el mercado parece haberle puesto un límite muy concreto a la política de tasas bajas, algo de lo que parece ya haber tomado nota el BCRA.

Con las expectativas (cambiarias primero, e inflacionarias después) descansan en última instancia en la evolución de las reservas internacionales, la marcha mismo de una transición que fue sumando tensiones hizo que la actual regla cambiaria empiece a hacer agua, limitando las posibilidades de salir del laberinto sin una nueva corrección cambiaria.

Y si bien es muy probable la menor nominalidad existente vaya mejorando las condiciones crediticias de la economía, el hecho de haber terminado el proceso de ahorro forzoso hará que la recuperación (aunque heterogénea) entre en contradicción directa con el poco espacio externo existente. Tanto renegar con que la única restricción es la presupuestaria para terminar la luna de miel buscando morigerar (vía FMI, Elon Musk o el RIGI) la tan denostada restricción externa. Cosa e mandinga.

Que la luz al final del túnel no sea un tren de frente

Sin una cuenta financiera abierta, el crecimiento del producto estuvo, está y estará siempre limitado por la disponibilidad de divisas netas que generan las exportaciones, descontando la demanda de dólares para el pago de importaciones, fletes, servicios, intereses y cancelaciones de deudas, pública y privada, comercial y financiera.

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Y la recesión, aunque necesaria para estirar la transición, tendrá costos crecientes. Según estimaciones que hicimos en CECA el nivel de actividad (EMAE) se contrajo en abril por séptimo mes consecutivo (2,7% respecto de marzo), acumulando una caída anual que supera el 6%. Y a excepción de los sectores asociados al agro (que recupera terreno tras la sequía de 2023) e hidrocarburos, la mayor parte de las ramas se mantienen en terreno negativo, con intensidad creciente según sea la dependencia de cada actividad de la demanda proveniente del mercado interno.

Esto último es clave asimismo para dar cuenta de la dinámica del mercado de trabajo, dado el carácter procíclico que tienen tanto el empleo como los salarios. En lo que hace al primero y acorde a proyecciones propias, en abril se profundizó la caída del empleo registrado, que alcanzó un 2,9% ia. El salario real privado registrado (SIPA) por su parte, solo logró recuperar poco más de 6pp de los más de 11pp que perdió en la megadevaluación de diciembre último.

De esta forma, lo que el esquema brinda en forma de fuerte caída real del gasto (superior al 30% ia. en el acumulado anual) está volviendo en parte en menores ingresos, en el caso de los tributarios del orden de -5,4% ia. real, liderado por ganancias (-37,6%ia., derechos por importaciones (-21,7%) y aportes y contribuciones a la seguridad social (-18,8%), mientras crece la dependencia del impuesto país.

No hay magia. Dada la magnitud, duración y recurrencia de los desequilibrios macroeconómicos en Argentina no hay forma de empalmar hacia un verdadero esquema de estabilización sin recuperar y fortalecer la moneda. A mayor demanda de pesos más sencillo resultará pensar en un nuevo régimen monetario. Cierto es también que la dominancia financiera como el conflicto distributivo serán escollos importantes a la hora de pensar el salto.

Para nosotros la salida sigue siendo con estabilización, pero sobre una agenda que contemple combinar crecimiento económico y cambio estructural. Demanda efectiva, escala, innovación tecnológica y política industrial, elementos por ahora ausentes en el discurso y el programa del gobierno.

Economista CECA, exvicepresidente BCRA

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Política y Economía

Fútbol y negocios: ¿quién ganará la Eurocopa económica?

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Comenzó otra edición de la Eurocopa donde 24 países compiten para destronar a la actual campeona Italia en el terreno futbolístico, pero ¿quién podría triunfar si la contienda fuera en los mercados? Los analistas del bróker global XTB intentaron responder a este interrogante comparado algunos de los datos económicos más relevantes de cada uno de los países (tomando a Inglaterra y Escocia como el Reino Unido).

Entre las variables a comparar, tomaron el crecimiento del PIB en los últimos cuatro años, así como el PIB per cápita (ajustado por poder adquisitivo); la tasa de desempleo; el salario por hora; y la deuda sobre PIB.

Para definir al potencial euro-campeón económico recurrieron al mismo sistema de puntuación que utilizan actualmente competiciones como la Fórmula 1 o el motociclismo, donde el vencedor consigue 25, el segundo 18 puntos, mientras que el tercero 15 puntos. Desde el cuarto hasta el décimo se repartirán los siguientes puntos: 12, 10, 8, 7, 4, 2 y 1.

Llegaron a la conclusión que con estos parámetros, hay un ganador indiscutible: Suiza. El país helvético obtiene la máxima puntuación en todas las categorías salvo en el crecimiento del PIB y cerraría este hipotético torneo con 101 puntos. En segundo lugar, se situaría Dinamarca, que obtiene 18 puntos en categorías como PIB per cápita, salario por hora o deuda sobre PIB y unos nada triviales siete puntos en la métrica de crecimiento de PIB, para un total de 68 puntos.

El tercer lugar sería para Países Bajos con 45 puntos, seguida de Turquía con 40 y Polonia, con 33; estos dos últimos se ven muy beneficiados por el crecimiento del PIB y la deuda sobre PIB, en caso del país otomano, mientras que Polonia tiene la segunda mejor tasa de desempleo entre los países participantes.

Para encontrar a la primera economía de la eurozona hay que ir hasta el séptimo puesto, donde Alemania se ubica con 28 puntos gracias a sus datos de desempleo y salarios por hora, así como al poder adquisitivo de su población.

El resto de las grandes economías europeas obtendrían resultados mucho peores: Francia se quedaría en decimocuarto lugar, con apenas 14 puntos, mientras que Italia se situaría en vigésima posición, con apenas 4 unidades. El peor dato de las grandes economías lo obtiene España, que no suma ningún punto según estas métricas, al igual que otros dos países: Portugal y Ucrania.

“Si bien es pura ficción, estos datos muestran el empuje que han tenido los países del este de Europa, que han conseguido un crecimiento superior al resto del continente en los últimos cuatro años, y es que naciones como Polonia, Croacia o Serbia, por nombrar algunos, están disfrutando de un fuerte incremento de su producción gracias a la inversión extranjera, el turismo y, en algunos casos, a los fondos de recuperación de la Unión Europea”, explican los analistas del bróker.

“También por la marcha de la industria de los países del sur de Europa, dado que los costos laborales son inferiores y la capacidad de crecer es mayor”, agregan.

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Por el contrario, los países más grandes económicamente, son los que han tenido una menor tasa de crecimiento, siendo especialmente llamativo el caso germano descolgado del resto de sus pares pero afectado por la dependencia del gas y petróleo procedente de Rusia, tras el estallido del conflicto bélico a principios de 2022.

En cuanto al el PIB per cápita ajustado por poder adquisitivo, es decir al costo de vida de cada país, en este caso centro-Europa domina la clasificación, y entre ellos se destaca Suiza con una diferencia muy marcada respecto al resto.

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