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Se cumplen diez años del día en que Bariloche alcanzó la cima del mundo

El grupo de cinco andinistas significó la primera travesía oficial argentina en hacer cumbre en el “Techo del Mundo”. Una hazaña que puso orgullosa a toda una ciudad, en una fecha patria muy importante. “Fue un día inolvidable”, recordó Charly Galosi.

Este sábado 23 de mayo se cumplen diez años de uno de los grandes hitos del montañismo local y nacional. La expedición del Club Andino Bariloche alcanzó la cumbre del Everest, la más alta del mundo con 8.848 metros de altitud, y se convirtió en el primer grupo íntegramente argentino en lograrlo a través de una travesía oficial.

La delegación integrada por los barilochenses Ramón Chiocconi, Marcelo Deza, Charly Galosi, Alvar Puente y Leonardo Proverbio, supo tener a toda la localidad en vilo aguadando durante casi un mes por las noticias. Estos cinco amigos lograron el sueño de todo andinista: hacer cumbre en la montaña más alta del planeta. La expedición estuvo avalada por la Federación Argentina de Ski y Andinismo, y el Club Andino Bariloche.

La expedición había llegado por la tarde al cuarto y último campamento, a 8.000 metros de altura sobre el nivel del mar, donde preparó el “ataque final” a la cumbre, aprovechando que el clima no presentó contratiempos. Finalmente, ese 23 de mayo (a las 8:20 de Nepal), los cinco andinistas -acompañados por los guías argentinos Damián y Willy Benegas- alcanzaron la cumbre, enarbolando la bandera Argentina y la del Club Andino Bariloche, para el orgullo de toda una ciudad y un país.

Fueron dos meses desde la llegada a Nepal y la primera vez que un equipo integralmente argentino pisó la cumbre del Everest en una expedición institucional del Club Andino Bariloche. El proyecto llevó dos años de gestación hasta que en marzo de 2010 se consolidó con el respaldo de patrocinadores y el aporte del montañista y director de la expedición, Francisco Minieri Saint Beat, fallecido un año atrás.

Son cuatro los campamentos que hay que sobrepasar para llegar a la cumbre del Everest; Campamento Base, I, II, III y IV. Los intentos de escalar la montaña se realizan en abril y mayo por el poco viento que existe en esa época y el clima estable. La expedición del Club Andino estuvo alrededor de una hora en la cumbre para después iniciar el descenso.

Charly Galosi: “fue un regalo que nos dio la vida”

El reconocido montañista local, dialogó con El Cordillerano a una década de la histórica travesía que los embarcó buscando la cima más alta del mundo. “Surgió porque todos estábamos dentro de la CAX (Comisión de Auxilio) del Club Andino. Los cinco éramos amigos, pero nunca habíamos hecho una expedición juntos. Era una verdadera utopía”, recordó.

Charly además indicó que la travesía era difícil desde el punto de vista económico. “Lo más duro fue la financiación, teníamos que conseguir sponsors y alguien que de alguna manera nos apadrine”, comentó. Más allá del factor económico “el grupo se preparó y ahí es donde comenzó todo. La planificación, los tiempos y todo lo referido a la expedición, aunque por el factor económico estábamos desilusionados”, reconoció.

Pero, al final, el padrino de la expedición apareció: Francisco Minieri Saint Beat decidió costear la expedición y ser director de la misma. “Fue alguien de renombre dentro del montañismo. Él justo estaba buscando gente para patrocinar en una expedición como esa y se contactó con nosotros. Fue al revés de lo que sucede, que es que uno va a buscar al sponsor”, recordó Galosi. Ya con el tema financiero listo, el sueño estaba por realizarse. “Ahí teníamos que ir”, rememoró Charly con risas. “En el momento en que apareció el dinero la llama se revivió. Fue un regalo que nos dio la vida”, sintetizó.

El montañista local contó que “una vez que comenzó la expedición nos dimos cuenta que estaba en nuestras manos. Íbamos paso a paso, y con el día a día que nos daba la montaña”. Como en toda aventura, la duda no faltó. De todas maneras el quinteto “tenía la actitud siempre al 100% y en todo momento mirábamos adelante. Había dudas en cuanto al clima quizás. De todas maneras todos los días eran diferentes y había distintas emociones”.

Además Galosi contó que “si bien los cinco teníamos un gran grado de conocimiento de la montaña, nos encontramos con cosas nuevas. Era un lugar nuevo y una montaña nueva, fuimos aprendiendo sobre la marcha. Forma parte de la montaña”.

El día decisivo, el del ataque final, el barilochense lo sintió de manera especial. “Es la batalla final. Preparás todo el viaje para ese día, física y psicológicamente. Ese es tu día en la expedición. Tuvimos la posibilidad de que el cerro nos dejará entrar. Ese día es inolvidable. De todas maneras sabíamos que no era el principal objetivo, sino volver sanos”, rememoró con emoción.

Ya en la cumbre, Charly contó que fueron “miles las sensaciones que se cruzan por la cabeza. Emociones, recuerdos, personas. Todo entra por la vista, cuando se ve el cielo azul. Ves todo por debajo de ti, cerros que están a 7.000 metros de altura y vos arriba casi a 9.000. Hay un miedo a decir chau a todo eso. Porque sabes que solo lograste el 50% del recorrido. Es difícil cuando estás extasiado”.

Por último, Galosi indicó que tomaron real dimensión de lo logrado “recién en el campamento II (6.000 metros). Cuando te das cuenta que estábamos todos bien y te das cuenta de todo”. Y finalizó “a 10 años es una montaña de recuerdo”.

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San Carlos de Bariloche, Argentina

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